Cartas

Miércoles, 18 noviembre 2020 09:28

Carta del cardenal Osoro con motivo de la Vigilia de la Inmaculada 2020

Vigilia Inmaculada20 800 2

Queridos hermanas y hermanos:

Un año más la Iglesia que camina en Madrid se reúne para honrar a María, la Virgen Inmaculada. Lo hacemos en un contexto muy diferente al de otras ocasiones, pues la pandemia nos obliga a tener que organizarnos de otra manera; no obstante, acogemos como una providencia singular que Dios nos ofrece esta nueva situación, gracias a la cual podemos experimentar que realmente María es esa Madre que nunca abandona a sus hijos. Sentimos y percibimos la compañía de Cristo y de su Santísima Madre.

Si os fijáis en el cartel diseñado para la Vigilia de este 2020, veréis que desde la figura de María, simbolizada como un faro, brota una luz: la luz de Cristo, de su misterio Pascual, que es la que alumbra la esperanza a todos los que navegan por las movidas aguas de un mar agitado.

María, la Virgen Inmaculada, nos está diciendo a cada uno de nosotros, sus hijos: «Quiero entrar en tu casa» para llevarte la luz de la Esperanza, que no es otra sino mi Hijo Jesús, vencedor de sufrimiento, del mal y de la muerte, y de quien esperamos la fuerza para poder superar este largo tiempo de pandemia.

Este año, como bien sabéis, en la carta pastoral «Quiero entrar en tu casa», os he propuesto que meditéis y hagáis una lectura sapiencial del encuentro de Jesús con Zaqueo. Entre otras cosas, os he invitado a que escuchéis aquellas palabras de Jesús: «Hoy ha sido la salvación de esta casa..., porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido» (Le 19,8-9). Efectivamente, hoy más que nunca, es necesario decirle al mundo que hay salvación, que hay luz, que hay salidas, que en este contexto Dios nos habla y que hemos de seguir anunciando que hay Alguien que puede hacer renacer la Esperanza: Jesucristo, el Hijo de María, la Virgen Inmaculada. Y que nuestra Madre como desde el inicio de la Iglesia nos acompaña para hacerlo.

Así pues, en esta Vigilia, vamos a pedir a María que nos obtenga de su Hijo la salvación que tanto anhelamos; y que, en estos momentos de tanta dificultad, al igual que Ella, cuando fue al encuentro de su pariente Isabel, que la necesitaba, sepamos acercarnos y salir al encuentro de tantos hermanos nuestros que están sufriendo hoy. Salgamos al encuentro de las familias que lo están pasando mal por haber perdido algún ser querido, por la falta de trabajo o por ver arruinados sus negocios. Salgamos al encuentro de tantas personas que van perdiendo la esperanza ante un futuro demasiado incierto y preocupante. Salgamos a esos caminos y con el amor de Jesucristo les digamos «quiero entrar en tu casa».

Santa María la Real de la Almudena, en este día en el que celebramos tu Concepción Inmaculada, te pedimos que seas nuestro auxilio y nuestra defensa, nuestro consuelo y fortaleza; llénanos de esperanza y que nunca nos falte la alegría del Evangelio que el mundo tanto necesita. Que con la fuerza de tu Hijo que te impulsó a salir a ver a tu prima Isabel, provoquemos con quienes nos encontremos la alegría de percibir la grandeza de creer y la alegría que da la cercanía de Jesucristo. Que en esta celebración de la Vigilia, escuchemos tu voz de Madre que invita a salir a encontrarnos con los hombres y, como en las bodas de Caná, nos repite: «Haced lo que Él os diga».

Con gran afecto, os bendice,

+Carlos, Cardenal Osoro
Arzobispo de Madrid

© 2018 Archidiócesis de Madrid. CIF: R2800137H. Todos los derechos reservados - Login

Search