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Hay costumbre en la parroquia de la Beata María Ana Mogas, en Tres Olivos, de que cuando acaba el colegio, «esa última semana de junio que queda colgada», los chavales se vayan de campamento. Este año el grupo ha estado formado por los niños de Comunión, Confirmación y un grupo de adolescentes de Lifeteen. Un total de 55 chavales «en una experiencia preciosa, muy familiar», comenta Pedro Rubiato, el vicario parroquial. «Es el plato fuerte, los niños lo están esperando como agua de mayo, y los padres también».
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