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Jueves, 23 octubre 2014 02:00

El Cardenal Rouco se despide de la Vicaria IV

El Cardenal Antonio Mª Rouco Varela, Arzobispo Emérito de Madrid Administrador Apostólico, ha visitado las distintas Vicarías de la diócesis para despedirse de sus sacerdotes y diocesanos con la celebración de una Misa de Acción de Gracias por sus casis 20 años de servicio al frente de la diócesis de Madrid.

Así, ayer, miércoles 22 de octubre, visitó la Parroquia de Nuestra Señora de la Misericordia, donde celebró una Misa para despedirse de los feligreses de la Vicaría IV Sureste, en un ambiente de recogimiento y profundo agradecimiento. Concelebraron en la Eucaristía el Vicario Episcopal, Pablo González, acompañado por los arciprestes y sacerdotes de la zona.

El acto de despedida constó de dos momentos: la celebración eucarística en acción de gracias por los XX años de ejercicio del ministerio episcopal de D. Antonio entre nosotros, y un encuentro y cena frugal con los sacerdotes de la Vicaría.

Las palabras introductorias, a cargo de D. Pablo González Díaz, Vicario episcopal de esta Vicaría, hicieron un recuento sucinto pero concreto de la presencia y cercanía de D. Antonio en nuestra Vicaría durante estos XX años de servicio a la Diócesis. Entre otras cosas, dijo: “hoy 22 de Octubre se cumplen 20 años de aquella celebración, bendecida por el agua del cielo, en la que Ud., don Antonio, iniciaba su andadura como nuevo Arzobispo de Madrid. 20 años de servicio de su ministerio Episcopal en esta iglesia diocesana. 20 años capitaneando esta nave en tiempos nada fáciles, siempre al frente del timón, con una mente clara y un corazón generoso. Jesucristo, Virgen de la Almudena, comunión, fe, verdad, Iglesia, Eucaristía, familia, Evangelio, JMJ, jóvenes y Misión han sido las claves fundamentales de su ministerio, claves estrechamente unidas entre sí en el Amor trinitario de Dios. Si concretamos en esta parcela de la Diócesis que es la Vicaria IV, la presencia de todos nosotros aquí esta tarde es una muestra de nuestro agradecimiento y afecto. Sabemos que Ud. ha tenido cierta predilección por esta vicaria y su gente. Sus constantes visitas a parroquias, obras, comedores sociales nos lo constatan. Un empeño muy especial ha sido la construcción de nuevas parroquias desde el comienzo de su ministerio episcopal.

Así en 1995 bendijo la parroquia de San Juan de Dios en la UBA de Villa de Vallecas. En 1998 bendijo tres parroquias: Santo Tomás de Villanueva, Nuestra Señora del Consuelo y la parroquia de San Buenaventura. La Parroquia de Santa María del Pozo y Santa Marta la consagraba en 1999. Y en el año 2000 la parroquia de los Santos Cosme y Damián. En el año 2002 bendijo la parroquia del Buen Pastor. En el año 2005 después de haberse derrumbado bendijo la nueva construcción de la Parroquia de Nuestra Señora de la Aurora y el Santo Ángel. La parroquia de San Pablo también se hundió, y en el año 2006 Ud. bendecía sus nuevas instalaciones y consagraba el templo. La Parroquia del Patrocinio de San José la bendijo en el año 2007. Todas estas parroquias en barrios humildes, haciéndose realidad un deseo suyo: que también los pobres pudieran vivir la fe y celebrarla en complejos parroquiales hermosos y bellos.

Con motivo del Gran jubileo del Año 2000, lanzó como objetivo para toda la diócesis, la realización de una colecta para la construcción de una casa para los pobres. El 24 de diciembre bendecía la primera piedra y al año siguiente el Centro residencial Jubileo 2000, 60 viviendas para familias, ubicado en el barrio de Pacifico, de nuestra vicaria. En medio de la crisis e intentando paliar los efectos tan fuertes del paro, Cáritas diocesana abre tres centros de capacitación laboral en el año 2010. En nuestra vicaria Ud. bendijo los nuevos locales de san Felipe Neri. En el año 2011, bendijo la casa y el nuevo comedor para los pobres de las hermanas Misioneras de la caridad de la Madre Teresa de Calcuta. Y como lo hacía en su antigua ubicación, todos los 24 de diciembre se acerca y saluda a todos y cada uno de los presentes felicitándoles la Navidad. En la Cañada real Galiana, el núcleo más duro de exclusión de Madrid, en los límites de nuestra vicaria IV, en el año 2012, bendijo el Centro de Cáritas para acompañar a familias y tiene también varios proyectos de atención menores. Los locales de la antigua parroquia de Nuestra Señora de la Aurora fueron rehabilitados y en 2013 Vd. Bendijo las nuevas instalaciones del Centro de Nuestra Señora de Valvanera, residencia y Centro de día para los más pobres de los pobres como son las personas sin hogar con problemas de salud mental.

Durante estos años nos ha ido ofreciendo planes pastorales, exhortaciones, escritos, cartas pastorales para orientarnos al encuentro con el Señor y ser misioneros para los hombres y mujeres de nuestra sociedad. En estas concreciones que se han ido poniendo de relieve y que podemos ver, medir y contar, que forman parte ya del engranaje pastoral, manifiestan los latidos de un corazón generoso de pastor al servicio de su grey y una mente clara y lúcida que nos ha orientado en estos años, nada fáciles, hacia la Vida verdadera, la vida plena del Cielo.

En esta Eucaristía damos gracias a Dios por Ud., por su vida entregada y especialmente por estos 20 años de su ministerio Episcopal entre nosotros. Pedimos a Dios por Ud. Que le conceda salud y largos años de vida para seguir dedicando sus talentos al servicio de la Iglesia. ¡Muchas gracias Don Antonio!”.

Y concluyó con un recuerdo agradecido a sus “antecesores, que también fueron pastores para algunos de nosotros: Don Leoplodo Eijo Garay, Don Casimiro Morcillo, Don Vicente Enrique y Tarancón y Don Ángel Suquía”, así como para “Don Alberto Iniesta, que siendo Obispo Auxiliar, cuidó de esta parcela vallecana, que a pesar de sus achaques el Señor le siga concediendo vida y salud”. Y para los “sacerdotes, religiosas, religiosos y laicos que dedicaron sus mejores energías en la construcción del Reino de Dios en esta nuestra querida Vicaria IV”.

La eucaristía celebrada fue de la conmemoración de san Juan Pablo II a quien el Cardenal Rouco recordó con gran cariño en la homilía haciendo memoria del paso del santo papa por España durante su pontificado y el gran impulso evangelizador y misionero con el que impregnó a la Iglesia universal. Un impulso del que el Cardenal también quedó imbuido y que en nuestra Vicaría constatamos con sus dos visitas pastorales (2005-2006 y 2013-2014), sus frecuentes visitas a las parroquias, la edificación de nuevos templos y su cercanía con los más pobres y necesitados. De su corazón también brotaron palabras de agradecimiento a Dios por estos años de ministerio en Madrid y a los feligreses de Vallecas, donde se ha sentido siempre acogido por su gente humilde y sencilla.

Al final de la eucaristía, en nombre de todos los vallecanos, se le hicieron dos regalos: primero, como veinte han sido los años de su ministerio en Madrid, veinte jóvenes de los Arciprestazgos de la Vicaría le entregaron un lienzo con la foto del Cardenal rodeado con algunos jóvenes voluntarios de la JMJ Madrid 2011 de la Vicaría y un álbum de fotos denominado “Memoria Agradecida” que recoge escuetamente el paso de D. Antonio durante estos XX años por las parroquias y comunidades de la zona.
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