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Viernes, 19 junio 2026 13:46

El coro de 400 personas que cantó en la Misa y procesión del Corpus con el Papa León XIV: «Hemos sido una gran familia que nos hemos unido todos para hacer esto»

El coro de 400 personas que cantó en la Misa y procesión del Corpus con el Papa León XIV: «Hemos sido una gran familia que nos hemos unido todos para hacer esto»

Roberto Fresco, organista titular de la catedral de la Almudena e integrante de la Comisión de Liturgia de la visita del Papa León XIV a Madrid como coordinador de música, fue el encargado de la programación de la Misa y procesión del Corpus del 7 de junio en Cibeles. Y para ello había una indicación clara: «Que la Misa fuera lo más popular posible», esto es, «que el millón y pico de fieles pudieran participar con el canto».

El reto era que este repertorio popular «tuviese sustento desde el punto de vista musical», y por eso se inclinó por piezas que quizá no eran tan actuales, pero sí conocidas en toda España. «Si no habían caducado, es que estaban bien hechas». Y así, utilizó versiones originales de Tomás Aragüés de los años 60 —Señor, ten piedad, Santo y Cordero de Dios— y de otros compositores, como el Gloria de Jean Paul Lecot. También el Kyrie y el Padrenuestro del Misal Romano.

A partir de esas partituras se llevó a cabo la orquestación y versión para coros. «Fue un acierto», reconoce el organista. «Me llamó la atención ver cantar al Papa, y hasta al Rey; significa que esta música permanece», incluso más allá de nuestras fronteras.

También se utilizaron otras obras, algunas «inexcusables» en un día del Corpus, como el Cantemos al amor de los amores, que «a pesar de tener más de 100 años sigue estando ahí».

Coro escolania espaldas

El segundo gran cometido de Roberto fue el armamento instrumental y vocal, es decir, coro y orquesta, que se completó con más de 400 personas provenientes de la Orquesta Sinfónica y Coro JMJ 2011 (que aportaban la orquesta, el coro y la escolanía), el Coro San Juan de Ávila, la Escolanía Santa Cruz y la Escolanía del Escorial, todos ellos bajo la dirección de Borja Quintas.

«Hubo un magnífico trabajo de orquestación de todo el repertorio» y otro gran reto, «que la música fuera al milímetro con todos los movimientos del altar, porque la música no está en la liturgia como un adorno, sino que es parte de ella, forma parte del discurso litúrgico».

«Ha habido momentos de perfección casi absoluta» y otros en los que «hubo que hacer malabarismos», como en la procesión, en la que es más difícil calcular ritmos; de hecho, hay temas que no llegaron a interpretar, pero «al final conseguimos que todo encajara».

Fresco muestra su «respeto, agradecimiento y admiración» por músicos y cantantes. «Todo esto ha salido adelante por la suma de muchísimos esfuerzos».

Coro escolania sentados

Estudio «lleno de ilusión»

Más de 400 personas integraron coro y orquesta de la Misa del Corpus. Las había de todas las edades, desde los 6 años la niña más pequeña hasta los 80 la persona más mayor. Una de las cantantes es Beatriz Martínez, contralto 1 —voz grave de mujer, la más cercana a las sopranos—, integrante del Coro JMJ 2011. «Es una de las voces más difíciles y muy estimulante», reconoce.

Nunca pensó Beatriz, que estudió desde pequeña música en el conservatorio, que pudiera cantar en ese coro tras oírles el Gloria y el Santo en Madrid en 2011. Pero en 2017 se encontró con una convocatoria de pruebas de acceso en internet, se presentó y las superó.

A comienzos de este 2026 se les había encargado cantar en la catedral de la Almudena las Eucaristías del Miércoles de Ceniza, Domingo de Ramos, Pentecostés y Corpus Christi —además de las ordenaciones sacerdotales en abril—. Quién les iba a decir que el Corpus sería con el Papa León XIV en Cibeles.

Coro escolania procesion

Cada siete días, durante el último mes antes de la venida de león XIV, les enviaban diez partituras nuevas que habían de estudiar en casa. «Era el mejor momento de la semana», reconoce, que daba paso a un estudio de muchas horas, pero «alegre, lleno de ilusión».

Los martes, como cada martes del año, acudían al ensayo con su coro, y solo se juntaron con el resto cuando ya estaba todo montado. Esto fue otro reto, pero muy bonito. «Había que ajustar las voces», y el éxito de los directores fue «mezclarnos para el equilibrio». Porque los integrantes del Coro San Juan de Ávila eran más jóvenes y además había tres escolanías, dos de ellas solo de niños (El Escorial y Santa Cruz). Voces diferentes todas.

«Te tienes que adaptar; a mí al principio me sonaba extraño, pero en realidad no estaba desafinando nadie». La integración exigió «mucha humildad para corregir y que te corrijan». Percibió además Beatriz «mucho respeto y elegancia» en el trato entre los directores de las diferentes corales. Toda esta armonía le transmitía a la joven «la idea de Iglesia». De hecho, al acabar los ensayos rezaban a todos los santos patronos de cada uno: Santa Cecilia, patrona universal de la música, Benedicto XVI, san Juan de Ávila, san Agustín y san Benito.

Coro escolania ensayo

«Todo lo haces nuevo»

Beatriz siempre tuvo pesar por no haber cantado en la JMJ 2011. Cuando les confirmaron que cantarían la Misa del Corpus con León XIV, «un día rezando en casa» se le clavó en el corazón el «todo lo haces nuevo». Tenía la oportunidad de cantar en una nueva visita de un Papa: «Voy a hacer lo que más me gusta para servir con la belleza y acercar a la gente a Dios en una Misa maravillosa».

Además, con «canciones que yo había cantado toda la vida», y se le vino a la mente ese Cantemos al amor de los amores en su pueblo, el día del Corpus, con su abuelo… Y el Pueblo de Reyes, el Yo lo resucitaré… Entendió perfectamente el criterio pastoral de una «Misa popular», que no es en ningún caso «música fea», sino, a veces, «mal tratada». Pero «se puede hacer bello algo del día a día».

No es el único regalo que Beatriz ha tenido en esta visita papal. Los pequeños gemelos que el Papa León XIV bendijo en CEDIA, hijos de una madre atendida en el Hogar Santa Bárbara, los ha cuidado ella en sus visitas como voluntaria del proyecto. «Yo les he dado el biberón y los he dormido por el pasillo». Y esto ha sido otra perla del Señor: «Piensas que lo que haces no cambia la vida de nadie, y mira».

Coro escolania cedia

Servir a la Iglesia

«Nacimos en la JMJ 2011 y esto era volver a la raíz, que es servir a la Iglesia, siempre con el firme propósito de que a través de la belleza de la música se puede llegar a Dios». Así explica Clara Ricart, gerente de la Orquesta Sinfónica y Coro JMJ 2011, lo que ha siginificado la Misa del Corpus para ellos.

Destaca esos arreglos de las partituras que se hicieron para embellecer la Misa, casi 50 piezas, muy diferentes musicalmente a las de hace 15 años, pero siempre con la intención de hacer crecer, subir el nivel, «tirar de la gente para arriba». De ahí la importancia de que «la Misa popular fuera muy cuidada, muy solemne».

«Hemos sido una gran familia que nos hemos unido todos para hacer esto», concluye Ricart. «Y todo ha salido bien. Dios está detrás; ha habido mucho trabajo —también de sonido, «porque si la Misa es muy bonita pero no se oye…»—, se han puesto los talentos al servicio y Dios lo ha multiplicado por mil».

Coro escolania vigilia

Ricart fue también quien organizó el Coro Joven para la Vigilia de Jóvenes con el Papa (imagen superior). 140 voces de muchachos que dieron un «resultado espectacular». «Todos están felices y hay un sentimiento generalizado de continuar». De hecho, la mitad de ellos participará en el concierto Voces Unidas del próximo 4 de julio, en el Auditorio Nacional, que celebra este 2026 su novena edición.

Tampoco los niños de la Escolanía del Escorial cantaron únicamente en la Misa del Corpus. Lo hicieron en el Palacio Real, durante la recepción del Rey y las autoridades civiles al Papa León XIV, el mismo día que llegó a España. Y allí, el Santo Padre pudo saludar a un escolano, Liam, originario de Chiclayo (Perú).

Coro escolania reyes