Este próximo sábado 20 de junio, junto a otros seis candidatos, Gabriel Solé Rojo recibirá la ordenación como diácono permanente de la diócesis de Madrid, en una ceremonia que se celebrará en la catedral de la Almudena y que estará presidida por el cardenal José Cobo.
Gabriel tuvo esta llamada hace seis años, en 2020, en pleno confinamiento. «Fue una llamada inesperada que apareció en un momento muy concreto de mi vida». En un primer momento «la aparté porque no la veía clara». Sin embargo, aquella inquietud permaneció durante los siguientes meses y fue «creciendo poco a poco».

Camino de formación y discernimiento
Ante esta situación, el futuro diácono permanente buscó acompañamiento espiritual. «Comencé un proceso de discernimiento con un director espiritual» y «participé en unos ejercicios espirituales que resultaron decisivos». Allí comprendió que «esta llamada podía venir del Señor». Después Gabriel habló con el vicario, y así comenzó «un camino de formación y discernimiento que me ha conducido hasta este momento».
Durante estos años he cursado estudios en la Facultad de Teología de la Universidad Eclesiástica San Dámaso, formación que concluyó hace algo más de un año. En todo este proceso ha sido fundamental «el apoyo de mi esposa y de toda mi familia, sin cuyo acompañamiento habría sido imposible llegar hasta aquí».

Mezcla de «alegría, emoción y cierta inquietud»
Con el paso del tiempo, recuerda Gabriel, ha ido comprendiendo mejor «el sentido de esta vocación». El ministerio diaconal está especialmente orientado a la caridad y al servicio de los demás, especialmente a las personas más vulnerables. También servirá en el altar y proclamará la Palabra de Dios, además de poder celebrar algunos sacramentos, como el bautismo y el matrimonio.
Lo que más impresiona a Gabriel es «recibir un sacramento que jamás imaginé que formaría parte de mi vida». Estos días los está viviendo «con una mezcla de alegría, emoción y cierta inquietud ante la grandeza de la misión que la Iglesia me confía».
En definitiva, Gabriel afirma que es muy consciente de que se trata de «un don inmerecido». Por eso, afronta «este momento con humildad», pidiendo «al Señor que me capacite para vivir este ministerio y poder estar a la altura».

Gabriel Solé Rojo
Está casado desde 1989 con Isabel Torrecilla Hospital y es padre de ocho hijos —una de ellos fallecida—. Entre ellos se encuentra Álvaro, ordenado diácono el pasado mes de mayo en su camino hacia el sacerdocio.
Empresario de profesión, desde 2015 sirve en los retiros de Emaús en distintas parroquias de Madrid. Actualmente colabora en la parroquia del Buen Suceso como acólito y lector, participa en el acompañamiento a novios, la animación misionera y el despacho parroquial. Además, es voluntario de Cáritas en la pastoral del mayor, visita enfermos en la Vicaría III, es catequista de Confirmación en el colegio Nuestra Señora del Recuerdo y colabora con CONCAES en el ámbito penitenciario.
Misa en la catedral
La catedral de Nuestra Señora de la Almudena acogerá este sábado, 20 de junio, a las 19:00 horas, la celebración de las ordenaciones de diáconos permanentes para la archidiócesis de Madrid. La Eucaristía estará presidida por el cardenal José Cobo.
Los candidatos al diaconado permanente proceden de distintas realidades eclesiales y profesionales de la diócesis y llegan a este momento tras un proceso de formación, discernimiento y servicio en sus parroquias y comunidades.