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Jueves, 10 septiembre 2026 10:01

Iniciativas ecuménicas que conciencian en la prevención de incendios

Iniciativas ecuménicas que conciencian en la prevención de incendios

«Los días previos a que las llamas llegaran aquí, ya se veía que sucedería. El aire era irrespirable y, si salías a la calle, el humo y las cenizas no te dejaban ver el sol», recuerda Alfonso Rodríguez, párroco de Navalagamella. Es un municipio madrileño de 3.000 habitantes que entre el 24 y 25 de julio sufrió el violento incendio de la Sierra Oeste por el que sus vecinos fueron desalojados al polideportivo de Alcobendas, donde el cardenal Cobo los visitó. «Fue muy cercano y cariñoso, no tuvo prisa hasta saludar a todos los vecinos y hablar con ellos, también con los de otras religiones, porque lo único que quería era el encuentro», narra el sacerdote.

Continuando con ese espíritu de diálogo entre diferentes confesiones y para reiterar la solidaridad con sus vecinos afectados por el fuego, la archidiócesis de Madrid ha elegido Navalagamella para albergar este sábado en su Mirador del Hondillo la XI Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación. La celebración será presidida por el obispo auxiliar de Madrid, Vicente Martín, junto al metropolita Bessarion del Patriarcado ecuménico de Constantinopla y el obispo auxiliar ortodoxo rumano Teofil. También estará presente un grupo de religiosas de esta última denominación provenientes de un monasterio en Cenicientos y varios representantes de otras denominaciones. «Cuando uno tiene integrada su fe y razón con su vida, esa unidad interior se lleva al exterior», considera Alfonso Rodríguez, quien celebra esta preocupación compartida de los cristianos durante el Tiempo de la Creación que arrancó el pasado 1 de septiembre y finalizará el 4 de octubre, en la onomástica de san Francisco de Asís.

Celebrar a quienes ayudan

En el caso concreto de Navalagamella, su párroco nos cuenta que «el fuego se detuvo justo ante la ermita de San Miguel, nuestro patrono, cambió de dirección por el viento y, cuando regresó, la tierra ya estaba quemada», por lo que no se propagó hacia el casco urbano y «nos libramos de un susto». No obstante, otros muchos pueblos como Fresnedillas de la Oliva o Robledo de Chavela también fueron afectados por el incendio y, según apunta Carlos Jesús Delgado, coordinador de la Comisión Diocesana de Ecología Integral, «ver su riqueza más grande totalmente destruida les ha dejado tocados». Esta es, por tanto, una oportunidad para «acompañarlos y demostrar que la Iglesia está cercana a ellos desde el ámbito de la ecología».

Delgado adelanta que, de cara al sábado, «se ha invitado a los alcaldes que acogieron a las comunidades evacuadas» e incluso a la UME. «La idea es que sea una acción de gracias a Dios por las maravillas de la creación y las personas de buena voluntad que siempre ayudan». Las reivindica como especialmente valiosas «en esta situación de crisis medioambiental provocada por la negligencia humana» y que ha dejado como saldo una superficie calcinada de 27.000 hectáreas solamente en la Comunidad de Madrid.

Entre esos ejemplos a celebrar está el de los residentes del Colegio Mayor Roncalli, en plena Ciudad Universitaria madrileña. Sus estudiantes, provenientes de universidades públicas y privadas, participan allí en todo tipo de tertulias e iniciativas porque, como nos explica su directora, María Ángeles Martín, «nuestro criterio es unificar conocimiento y vida». Una forma específica de hacerlo que brotó de unas charlas sobre Europa fue «hacer un espacio de convivencia tocando tierra» con 15 universitarias y reforestar un pueblo de Valladolid. «Fue fantástico y nos ayudó un vivero de la zona que nos regaló árboles y nos prestó unas ahoyadoras eléctricas para poder hacer agujeros en aquel suelo de yeso tan duro y así poder plantar», narra.

Martín reivindica que esta sensibilidad no parte tanto de una cuestión «ideológica» como de «la teología del don», que implica «entender que hemos recibido la creación como un regalo» y que «todo está relacionado». También se manifiesta en el huerto que cuida este colegio mayor, su cátedra Laudato Si y el ciclo de charlas que este año pondrá en marcha sobre el cardenal Newman, quien vivió en el siglo XIX «un momento de grandes expediciones y modernidad que nos enseñó que entender el mundo nos hace mirarlo con más cariño». También pondrá próximamente en marcha un curso de acuarela botánica en el que pintarán plantas y «en abril haremos un proyecto de jardinería social en el centro de acogida municipal San Isidro».