Este jueves, 11 de agosto, los niños del centro residencial JMJ 2011 partirán en autobús hacía San Lorenzo del Escorial, y desde allí cogerán su mochila con el saco de dormir, para subir al monte Abantos, desde donde podrán admirar las lágrimas de san Lorenzo. No estarán solos en esta aventura, ya que la van a vivir acompañados de voluntarios y educadores.
Tras la bonita experiencia vivida el año pasado, el centro ha decidido repetir la experiencia de subir al monte Abantos y quedarse a dormir, para que los más pequeños puedan observar la lluvia de estrellas al aire libre.
En esta aventura les acompañará Esteban, un voluntario experimentado esta actividad, que les irá contado en qué consisten las lágrimas de sn Lorenzo o perseidas, que son una lluvia de meteoros anual que acontece cada verano ya que la órbita de la Tierra y del resto de las partículas sólidas es constante. Y se llaman lágrimas de san Lorenzo porque en el año 258, este santo fue condenado a morir en una parrilla, y cuentan que los días posteriores se veían infinidad de estrellas que caían del cielo, por lo que pensaron que eran un recordatorio del dolor que había sufrido.
Seguramente la noche estará llena de emociones que ya os contaremos.