Una mirada a la historia

Miércoles, 31 octubre 2018 10:58

Diversos arquitectos participaron en las obras de construcción de la cripta de la catedral

Diversos arquitectos participaron en las obras de construcción de la cripta de la catedral

1889

El 2 de enero de 1899 falleció el marqués de Cubas, sin ver terminada ni siquiera la cripta.

Prácticamente todos los periódicos y revistas se hicieron eco de la muerte del marqués de Cubas, publicando numerosas esquelas y diversos artículos necrológicos.

Por ejemplo, en La ilustración católica del 15 de enero de 1899 podemos leer: «el día 2 pasó a mejor vida el insigne arquitecto e intachable caballero y fervoroso católico Sr. Marqués de Cubas. Este insigne prócer, tan conocido y respetado por los españoles, deja, como meritísimo artista, grandes monumentos arquitectónicos, y como cristiano práctico muchas obras de piedad y caridad que alcanzarán recompensa eterna. RIP».

Y el mismo Repullés y Vargas (amigo personal de don Francisco y futuro arquitecto continuador en las obras de la catedral), recuerda el entierro de su querido colega, que tuvo lugar el miércoles 4 de enero: «La representación del Monarca, Príncipes de la Iglesia, altos dignatarios del Estado, autoridades, nobleza, corporaciones religiosas, artistas, literatos,… todos mezclados, confundidos, sin distinción de clases, categorías, ni partidos políticos, unidos por un mismo sentimiento de pena… han discurrido a pie por las calles de la corte, formado el cortejo del entierro de este verdadero prohombre».

Desde ese instante fue don Miguel Olavarría Zuaznábar, colaborador estrecho del marqués, el encargado de continuar con las obras de construcción de la cripta. Desgraciadamente, estuvo poco tiempo en el cargo, ya que falleció en 1904. Si bien, a él le debemos gran parte de los diseños de los magníficos y originales capiteles con los que cuenta la cripta.

Además, Miguel Olabarría fue nombrado arquitecto diocesano, y junto a Ricardo García Guereta diseñaron el actual edificio del Seminario Conciliar de Madrid (1901-1906), obra realizada siendo obispo de Madrid, don Victoriano Guisasola Menéndez.

1904

Tras la repentina muerte en el mes de mayo de 1904 de Miguel Olabarría, fue nombrado como nuevo arquitecto de la catedral don Enrique María Repullés y Vargas. Durante esta época se llevó a cabo la decoración de algunas de las capillas de la cripta. En las capillas de la cripta adquirieron derecho de enterramiento algunas familias burguesas de Madrid. La decoración de las mismas es una buena muestra de arte funerario de finales del siglo XIX y principios del XX. En ella trabajaron artistas como Benlliure o el taller de vidrieras y mosaicos Maumejean.

1907

Como apunta Navascués: «la cripta madrileña se levantó con mucho esfuerzo pues lo costoso de la obra y la ambición del proyecto exigían un montante económico, que difícilmente se consiguió reunir».

El 27 de abril de 1907, se procedió a la colocación de una de las últimas piedras de la girola de la cripta, que fue costeada por la Infanta doña Isabel de Borbón, más conocida popularmente como «la Chata». Como hermana mayor del rey Alfonso XII apoyó encarecidamente este proyecto tan personal para su hermano. Como se puede ver en la fotografía que adjuntamos, la inscripción de la piedra reza: «Isabel de Borbón / Infanta de España, Condesa de Girgenti / costeó esta piedra en agradecimiento / a Ntra. Sra. de la Almudena / 27 abril 1907».

Puede consultar la serie completa de Una mirada a la historia en la web del Año Jubilar Mariano.

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