Una mirada a la historia

Jueves, 08 noviembre 2018 11:44

La consagración de la cripta de la catedral

La consagración de la cripta de la catedral

1911

El día 29 de mayo de 1911 se trasladó la imagen de la Virgen de la Almudena desde el vecino convento de Sacramento, donde estaba desde 1868, tras el derribo de la antigua parroquia de Santa María la Mayor.

Curiosamente, ese mismo día nacía en Madrid el que sería el último arquitecto de la catedral, Fernando Chueca Goitia.

En la reseña de El correo español del 30 de mayo, se puede leer: «Ayer tarde se verificó con toda solemnidad el traslado de la antigua imagen de Nuestra Señora de la Almudena a la cripta de la futura Catedral de Madrid, resultando la ceremonia brillante y conmovedora.

Los balcones de la carrera estaban engalanados, y en ellos, así como en las aceras de las calles, multitud de fieles esperaban el paso de la histórica y venerada imagen.

El orden de la procesión fue el siguiente: sección de guardias municipales a caballo, 29 estandartes de congregaciones existentes en Madrid, bajo la advocación de la Santísima Virgen. Las cintas fueron llevadas por niños del colegio de San Ildefonso.

En fila, y a los dos lados de los estandartes, cuatro hermanos de las congregaciones y las Juntas parroquiales.

Música de asilo de Nuestra Señora de la Paloma. Centro de hijos de Madrid con su bandera: Círculo de obreros y escuela de San Isidro, con su estandarte; asilo de María Cristina, con su estandarte; congregaciones exigidas en la parroquia de Santa María, con sus insignias: cruz de la misma parroquia, clero del ídem, párroco de ídem, batallón de Milicianos, nacionales veteranos de Madrid con la música del Hospicio.

Tribunal eclesiástico, seminaristas, cuatro sacerdotes por cada una de las parroquias de Madrid, ocho cantores y cabildo de los curas párrocos de Madrid, los cuales llevaban la nueva muceta distintiva de su jerarquía.

Detrás del cabildo parroquial iban la cruz de la Santa Iglesia catedral, su cabildo y la sagrada imagen de Nuestra Señora de la Almudena, cuyas andas, totalmente cubiertas de flores, fueron llevadas por guardias municipales, con uniforme de gala.

Seguían en el cortejo los venerables obispos de Tenerife y Canarias, el Real cuerpo de caballeros hijosdalgo de Madrid, y el infante don Fernando.

Ocupaba también el lugar correspondiente en la procesión el cura párroco de Santa María, don Bonifacio Sedeño, los señores Provisor y Secretario de Cámara del Obispado, deán de la Santa Iglesia catedral, revestido de capa pluvial.

Ofició de pontifical nuestro prelado, donde José María Salvador y Barrera.

La procesión recorrió en el mayor orden, las calles Mayor, San Felipe Neri, Fuentes, Arenal, Carlos III, plaza de Oriente, calle de Bailén y Cuesta de la Vega.

Al enterar la comitiva en el templo, la Capilla Isidoriana cantó un solmene ‘Te Deum’ a tres voces y órgano. Al llegar la imagen de la Virgen al altar, cantóse la Plegaria de la Virgen de la Almudena, con letra de la Infanta Paz de Borbón y música del maestro Güelbenzu.

Terminó la conmovedora ceremonia religiosa cantándose una solemne salve».

En la fotografía que acompaña la noticia, se recoge el momento de entrada de la Virgen de la Almudena por la puerta principal de la cripta.

Dos días después, el 31 de mayo, la cripta abría sus puertas a todos los fieles. A primera hora de la mañana tuvo lugar una solemne ceremonia. Así es referida por el diario La Correspondencia de España, del 31 de mayo de 1911: «A las diez y cuarto principiaron a llegar al nuevo templo de la Almudena el reverendísimo prelado de Madrid Alcalá, siendo recibido por el clero parroquial con cruz alzada, que le acompañó hasta el sitial colocado al efecto en el presbiterio.

Los Reyes fueron recibidos bajo palio, llevado por los Sres. Rolland, Repullés, duque de Bailén y Bahía (D. Luis).

La Familia Real ocupó el segundo presbiterio. Al lado del Evangelio don Alfonso XIII daba la derecha a la Reina doña Victoria y a la Reina doña María Cristina.

El monarca vestía uniforme del Arma de Caballería con la banda de la cruz roja del Mérito Militar; doña Victoria Eugenia, de blanco y de gris doña María Cristina. Detrás estaban la duquesa de San Carlos, el general Sánchez Gómez, los marqueses de la Torrecilla, Viana, Aguilar de Campoo y Mesa de Asta, el duque de Santo Mauro y el conde del Grove.

Enfrente, lado de la Epístola tenían sitiales preferentes los Infantes doña María Teresa, don Fernando, doña Isabel, dona Carlos y doña Luisa, figurando en su alta servidumbre el marqués de Sanfelices de Aragón, el marqués de Hoyos y la marquesa de Nájera.

A la cabecera la nave central estaban los señores Presidente del Consejo, ministros de Estado, Gobernación, Guerra y Marina; el gobernador civil y las Juntas de señoras y caballeros para la construcción del templo de la Almudena.

A las diez y media dio principio la misa mayor, en la que ofició de pontifical el prelado de Madrid-Alcalá, siendo asistido por los ilustrísimos señores deán, arcipreste, magistral, señor rector del Seminario y otros distinguidos sacerdotes del cabildo catedral. (…)

Dos horas duró la solemnidad religiosa. A las doce dadas, a los acordes de la Marcha Real, bajo palio y precedida del Clero, salieron de la cripta SS.MM. y despidiéndoles los ministros de la Corona y los señores duque de Bahía, Rolland y Repullés.

Los infantitos don Luis Alfonso y don José estuvieron asomados a uno de los balcones de su palacio de la Cuesta de la Vega para ver el desfile. (…)

En la misa rezada que ha celebrado el señor obispo de Madrid Alcalá, para reservar el Santísimo Sacramento en la nueva parroquia de Santa María de la Almudena (cripta) se han acercado a la sagrada mesa, para recibir el pan de los fuertes, más de 7000 personas, repartiéndose estampas de la imagen de la Almudena por el señor cura párroco. Con tal motivo, nuestro prelado se dignó conceder 50 días de indulgencia a todos los fieles por cada vez que recitasen con fervor la oración impresa en el reverso de dichas estampas».

Con este recuerdo histórico tan especial, nos preparamos a celebrar con alegría y devoción la fiesta de nuestra Patrona: ¡Salve Virgen de la Almudena!

Puede consultar la serie completa de Una mirada a la historia en la web del Año Jubilar Mariano.

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