Una mirada a la historia

Jueves, 28 febrero 2019 09:50

1983: Madrid tiene nuevo arzobispo

1983: Madrid tiene nuevo arzobispo

Don Ángel Suquía Goicoechea (1983-1994)

El día 10 de junio de 1983 tomó posesión de la catedral y diócesis de Madrid don Ángel Suquía Goicoechea, convirtiéndose en el décimo obispo de Madrid. Y al día siguiente, 11 de junio, hizo su entrada solemne en la entonces catedral de San Isidro. Llegó con 69 años de edad, de los cuales 42 eran de sacerdote y 17 de episcopado. Enormemente maduro como hombre y sacerdote, con una experiencia en regiones diferentes de España (Almería, Málaga y Santiago de Compostela), en un momento de cambio político fuerte, don Ángel, con gran serenidad marcó fuertemente la diócesis de Madrid-Alcalá.

Una gran iniciativa del cardenal en Madrid fue la de reanudar las obras de la futura catedral de la Almudena. Desde su toma de posesión como arzobispo, vio que aquel esqueleto en piedra era un reto formidable para su coraje y constancia. Sobre las torres y arcos inconclusos del monumento había sobrevolado en años anteriores la idea de desistir del empeño y proceder a su total derribo, para despejar el paisaje de su entorno. Sonrojo incluso habría padecido su Majestad el Rey cuando algún Embajador, en la presentación de sus credenciales en el Palacio de Oriente, le preguntaba por lo que el desinformado diplomático creía ser vestigios de los bombardeos de la guerra civil del 36. Mérito del cardenal Suquía es haber movido los resortes de la Casa Real, del Gobierno de España, de la Comunidad Autónoma, del Ayuntamiento, de empresarios y artistas para que pudiesen reanudar las obras, pero unánime en el objetivo final.

Tal fue el empeño y compromiso del cardenal Suquía, en esta obra que consiguió incluso que fuese el Papa Juan Pablo II quien consagrase personalmente la nueva catedral.

(Palabras de monseñor Luis Gutiérrez, obispo de Segovia, que fue obispo auxiliar del cardenal Suquía, publicadas en Alfa y Omega 20-VII-2006).

Biografía

El 12 de octubre de 1916 nació en la localidad guipuzcoana de Zaldibia. Sus padres se llamaban José Ignacio Suquía y Justa Goicoechea. Asistió a clases en el colegio de las Escuelas Cristianas de Beasaín y acabado el curso de 1928, Ángel decidió ingresar en el Seminario menor de Saturrarán (Métrico, Guipúzcoa), previa conformidad de sus padres.

Cuando estalla la guerra civil española fue movilizado. Se le destinó al fuerte de Guadalupe, como instructor de soldados. Ya en 1939, fue enviado al monasterio benedictino de María-Laach en Alemania, para estudiar Liturgia. Tuvo que regresar en septiembre de ese mismo año a causa de la II Guerra Mundial.   

Fue ordenado sacerdote el 7 de julio de 1940 en Vitoria. Sucesivamente, de 1940 a 1946, trabajó pastoralmente en la diócesis de Vitoria. Fue consejero de la Juventud de Acción Católica masculina. Los ejercicios espirituales ocuparon un lugar destacado a lo largo de toda su labor pastoral, dirigiendo multitud de tandas por toda la geografía española y fue director de ejercicios espirituales en Madrid y Bilbao.

Para continuar sus estudios se marcha a Roma en 1946. Estudió en la Universidad Gregoriana, doctorándose en Teología con la tesis ‘La Santa Misa en la espiritualidad de San Ignacio de Loyola’. Obtuvo la máxima calificación.

De 1949 a 1951 volvió a trabajar pastoralmente en la diócesis de Vitoria: fue miembro de la facultad de su seminario, de 1951 a 1955 y rector, de 1955 a 1965. Miembro de la facultad de la Escuela de Asistentes Sociales y de Centro Superior de Estudios Religiosos; consejero de la Asociación Nacional de Propagandistas Católicos; director del Secretariado diocesano para el desarrollo espiritual de la ciudad de Vitoria; canónigo penitenciario de la catedral de Vitoria, de 1954 a 1966; vice-presidente del Instituto de Espiritualidad de la Pontificia Universidad de Salamanca.

Fue elegido obispo de Almería el 17 de mayo de 1966. Consagrado, el 16 de julio de 1966 por monseñor Antonio Riberi, arzobispo titular de Dara y nuncio en España. En 1969 fue trasladado a la diócesis de Málaga y tomó posesión el 25 de enero de 1970.

Nombrado arzobispo de Santiago de Compostela el 13 de abril de 1973, hizo su entrada el 23 de junio. Durante esta etapa creó el Centro de Estudios Teológicos. Organizó y celebró con gran entusiasmo varios Años Jubilares en Santiago de Compostela, destacando el de 1982, con la visita del Papa Juan Pablo II. El 9 de noviembre de ese mismo año se celebró en Santiago el Acto Europeístico.

El 12 de abril de 1983 se hizo público su nombramiento como arzobispo de Madrid-Alcalá. El 11 de junio realizó la entrada solemne en la entonces catedral de San Isidro.

Visitó todas las vicarías territoriales, así como los monasterios, dialogando con todos sobre la situación general de la archidiócesis. Impulsó las instituciones y asociaciones eclesiales.

El 25 de junio fue nombrado gran canciller de la Universidad Pontificia de Salamanca. En 1984 fue elegido presidente de la Conferencia Episcopal Española, y reelegido el 20 de febrero de 1990.

En el consistorio del 25 de mayo de 1985, veinte años justos de su promoción al episcopado, se hizo público su nombramiento como cardenal. El 25 de agosto del mismo año recibió en la basílica de San Pedro de Roma el capelo cardenalicio de manos del Romano Pontífice.

En 1990 asistió al Sínodo de los Obispos en Roma, en octubre, celebrando sus bodas de oro sacerdotales.

En 1991 la archidiócesis de Madrid-Alcalá se dividió en tres diócesis menores, encuadradas en la llamada sede metropolitana, siendo el cardenal Ángel Suquía el titular de la misma.

Nombrado legado pontificio de S.S. Juan Pablo II para los actos: congreso mariano bolivariano de 1988, el IV centenario de la muerte de san Juan de la Cruz, 1990-1991 y a la clausura del V centenario de san Ignacio de Loyola en 1991.

Dio un gran impulso a las obras de la catedral creando el Patronato de la Almudena en 1984. Finalmente, las obras de fábrica de la catedral terminaron el 4 de noviembre de 1992. El primer acto una vez terminadas las obras fue el traslado de la virgen de la Almudena a su nueva y definitiva casa. El 15 de junio de 1993 el nuevo templo fue dedicado por Su Santidad san Juan Pablo II.

Su etapa al frente de la diócesis de Madrid terminó el 28 de julio de 1994, cuando Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Santiago de Compostela, fue trasladado a Madrid como nuevo obispo de la diócesis.

Falleció a los 89 de edad en su domicilio en San Sebastián el 13 de julio de 2006. El cardenal Ángel Suquía Goicoechea, arzobispo emérito de la Archidiócesis de Madrid, es el primer obispo de la diócesis que fue sepultado en la catedral de Santa María la Real de la Almudena.

Puede consultar la serie completa de Una mirada a la historia en la web del Año Jubilar Mariano.

© 2018 Archidiócesis de Madrid. CIF: R2800137H. Todos los derechos reservados - Login

Search