La organización de la Asamblea Presbiteral CONVIVIUM, por parte de la Vicaría del Clero, incluía una serie de vídeos testimoniales sobre sacerdotes testigos del sacerdocio: Mateo González Camarma, Eugenio Romero Pose, José Varas Arroyo, Pepe Reyero, Juan de Dios Martín Velasco, Julio Navarro y Deogracias de la Cruz. Como cierre a esta serie, se ha publicado también un vídeo en el que los entrevistados lanzan un mensaje a los futuros presbíteros.
José Antonio Sánchez Rueda les pide «no descuidar la fraternidad sacerdotal, la relación entre los compañeros». Él, desde hace más de 25 años, se reúne cada miércoles con otros cuatro curas, con un rato de oración sobre el Evangelio del domingo siguiente, y «es muy importante sentir la cercanía de los sacerdotes».
«La aventura del sacerdocio es apasionante», indica Joaquín López de Andújar. Ser sacerdote, dice, «te acerca al centro de la persona». «Hay que ser valiente, fuerte, remar adentro», y será así «una vida apasionante». Igualmente, pide ilusión y entrega, porque «cuanta más entrega haya y más desprendimiento, más felices serán».
Antonio Ávila, por su parte, anima a los sacerdotes con palabras del cardenal Tarancón: «Primero, seamos hombres, con todo lo que esto significa; luego, seamos cristianos, con toda la autenticidad que eso supone; y tercero, sirvamos a nuestro pueblo como presbíteros».
El responsable de la Vicaría de Pastoral, José Luis Segovia, defiende con vehemencia que «nada merece más la pena que el seguir a Jesús, seguir su llamamiento y seguirlo desde el ministerio presbiteral». En este mundo de «nuevos desafíos» quizá es más complicado, «pero por eso mismo es mucho más bonito, y nunca faltará la ayuda de Dios y de la Iglesia» para vivirlo, «siendo felices y para vivir la alegría del Evangelio».
José Luis Díaz Lorenzo invita a «no tener miedo a vivir en verdad con Dios y sobre todo, con la gente». También, a «dejarnos hacer por la oración, dejarnos hacer por Dios y por la gente».
Para Lucas Cano, lo primero es «que sean personas creyentes» y «que sean chicos normales», dentro de «qué difícil es la normalidad en todos los ámbitos». «Contemplativos y trabajadores», y añade un apunte más: «La comunidad es fundamental para ser y hacer Iglesia».
Andrés Sáez les recomienda que intenten «vivir el lema episcopal de don Eugenio [Romero Pose], “Dios hace y el hombre es hecho”», mientras que Patricio de Navascués les recuerda que entre las paredes de su habitación o de la biblioteca «se prueba el amor al pueblo que Dios te pondrá el día de mañana».
En comunión
Vivir unidos a la Iglesia, «que es lo que nos salva», es la recomendación de Guillermo Cruz. La pasión por la comunión en la Iglesia es algo que muchos de los entrevistados citan. Entre ellos, Manuel Bru. «Que evitéis todo tipo de rumorología, de enfrentamiento, de juicios, y que busquéis siempre la comunión eclesial, ser artífices de unidad».
Ángel Luis Miralles les pide no perder de vista «enamorarse cada vez más de la Eucaristía; Jesús está en el sagrario y de ahí tiene que salir todo». También «cuidar mucho la celebración de la Misa» para «continuar lo que Cristo quiso, hacerse presente sacramentalmente en medio del mundo».
Por último, Ignacio Loriga comparte con ellos que «si tuviese cien vidas, cien vidas querría ser sacerdote; cada día soy más feliz». Complicaciones hay, el sacerdocio «os traerá unas cuantas, pero bendito sea Dios si entregáis la vida en ellas», concluye.