La etapa madrileña del viaje apostólico de Su Santidad León XIV llega hoy a su fin después de cuatro intensas jornadas marcadas por la oración, el encuentro, la cercanía a los más vulnerables y la celebración de la fe junto al Pueblo de Dios que peregrina en Madrid.
Acogido desde su llegada por el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid y anfitrión de la visita apostólica a la capital de España, el Santo Padre ha recorrido durante estos días algunos de los principales escenarios de la vida eclesial, social y espiritual de la archidiócesis, dejando una llamada constante a la comunión, la esperanza y la misión.
«He venido a celebrar la fe y anunciar el mensaje de Jesucristo», afirmó León XIV nada más aterrizar en Madrid el pasado sábado 6 de junio, expresando también su deseo de «saludar a toda la sociedad, porque la Iglesia tiene un mensaje para todos». Ese propósito ha atravesado cada uno de los encuentros celebrados durante su estancia en la capital. Durante su saludo, pronunciado en español, el Papa había asegurado «estar muy contento» de realizar este viaje. «He venido a España muchas veces, pero esta es la primera vez en esta misión» como Santo Padre.
⚪️ El @Pontifex_es ya en Madrid: «He venido a celebrar la fe y anunciar el mensaje de Jesucristo»
— Archidiócesis de Madrid (@archimadrid) June 6, 2026
➡️ A su llegada al aeropuerto, el #Papa fue recibido por 30 niños de @archimadrid, procedentes de parroquias de las ocho vicarías territoriales.https://t.co/Wbg3wA8rik pic.twitter.com/WtE5NACA3L
La visita a CEDIA 24 Horas: «Quien está en Madrid es de Madrid»
La visita comenzó en el CEDIA 24 Horas de Cáritas Madrid, donde el Papa quiso encontrarse con personas en situación de vulnerabilidad y con quienes las acompañan cada día. Allí retomó una expresión pronunciada por el cardenal Cobo al recibirle: «Quien está en Madrid es de Madrid», una frase que se convirtió desde el primer momento en uno de los símbolos de esta visita.
Ante los testimonios escuchados, León XIV recordó que la Iglesia está llamada a ser una casa «donde nadie se queda solo» y que «el Hijo de Dios se hizo hombre no solo para sanar nuestras enfermedades y miserias, sino para hacerlas suyas».

Foto J.J. Guillén/EFE
La Vigilia con los jóvenes en plaza de Lima
Esa misma tarde, aproximadamente 500.000 jóvenes participaron en la gran vigilia de oración celebrada en la plaza de Lima, donde cientos de miles de jóvenes participaron en una jornada marcada por la música, los testimonios, el diálogo con el Santo Padre y la adoración eucarística.
En su encuentro con ellos, León XIV los animó a no dejarse arrastrar por «la riqueza, el placer o el poder», ni ceder «ante el vacío de la indiferencia y del conformismo, ante la violencia de la guerra y de la mentira». Les confió, en tanto, una misión que resonó con fuerza entre los presentes: «¡Sed humanos!». «Personas que buscan la justicia porque tienen hambre de ella, como del pan de cada día», añadió el Pontífice, invitando a los jóvenes a convertirse en «chispa de una humanidad nueva» y en misioneros del Evangelio ante las pobrezas materiales y espirituales de nuestro tiempo.

Foto J.J. Guillén/EFE
La Misa del Corpus Christi en la plaza de Cibeles
El domingo, la plaza de Cibeles acogió la celebración de la solemnidad del Corpus Christi ante una multitud que superó el millón de personas. En su saludo inicial, el cardenal José Cobo definió Madrid como «pórtico de entrada a España y puerta abierta al otro lado del Atlántico» y recordó que la Iglesia está llamada a «abrir puertas y avivar el fuego del Espíritu en medio de la ciudad».
Durante la homilía, León XIV destacó que el Corpus Christi «no es una fiesta más del calendario litúrgico», sino «un volver a las raíces de la fe para renovar el amor y la fidelidad a Dios», y expresó su deseo de que la religiosidad que ha marcado la historia de España «no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe de la que beber también hoy».

Foto Europa Press - Jesús Hellín
El encuentro 'Tejer Redes' en el Movistar Arena
La jornada continuó con el encuentro Tejer Redes, celebrado en el Movistar Arena junto a representantes de la cultura, el arte, la educación, el trabajo, la empresa y el deporte; el Santo Padre dialogó con representantes de distintos ámbitos de la sociedad española. Partiendo de la convicción de que la Iglesia es «experta en humanidad», León XIV animó a construir una cultura del encuentro capaz de poner a la persona en el centro de la vida social.
«Los invito a ser hilos nuevos para tejer redes nuevas», afirmó el Pontífice ante más de 12.000 personas reunidas, alentando a promover un diálogo entre instituciones centrado en la dignidad humana, la búsqueda de la verdad, el bien común y el servicio a los más vulnerables. Concluyó su intervención invitando a todos a trabajar para que «siga resplandeciendo nuestra magnífica humanidad».

Foto Luis Magan
La Rosa de Oro
El lunes 8, el Santo Padre se dirigió a la catedral de Santa María la Real de la Almudena para rezar ante la patrona de Madrid y hacer entrega de la Rosa de Oro, uno de los más altos signos de afecto que un Pontífice puede conceder a una imagen mariana. El cardenal Cobo le dirigió unas palabras de bienvenida al comenzar: «Gracias por ayudarnos a mirar hacia los ojos de nuestra Madre, para aprender también a mirarnos mejor entre nosotros».
En un momento de profunda emoción para la Iglesia madrileña, León XIV recordó que la historia de la Almudena habla de una Madre que reaparece cuando caen los muros. Una imagen que el cardenal Cobo había evocado también en su saludo al Papa: «No entendemos Madrid sin la Almudena, sin la Madre que aparece cuando caen los muros». Y añadió Su Santidad: «Para edificar algo nuevo, hermoso y duradero hay que estar dispuestos a destruir los muros, porque para reemprender la ruta son necesarios espacios que nos permitan vislumbrar el horizonte».

Foto Á. Pérez Meca/EUROPA PRESS
El gran encuentro diocesano en el estadio Bernabéu
La culminación de la visita llegó en el estadio Bernabéu, donde cerca de 70.000 personas participaron en el gran encuentro con la Iglesia diocesana de Madrid, junto a las diócesis de Alcalá de Henares y Getafe. En su intervención, el cardenal José Cobo presentó una Iglesia que quiere seguir creciendo en comunión, corresponsabilidad y misión: «Una Iglesia en salida; un hogar donde cada vocación cuente, donde la corresponsabilidad no sea una teoría sino un estilo de vida». Y dirigiéndose al Santo Padre añadió: «Querido Papa León, hoy queremos abrazar con toda nuestra Iglesia su ministerio y acoger su palabra como quien recibe un abrazo». La respuesta del Papa provocó una de las mayores ovaciones de toda la visita.
Apartándose momentáneamente del texto preparado, exclamó: «¡Don José, hoy la Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre!». A continuación, invitó a toda la comunidad eclesial a seguir cultivando «el arte de la polifonía, es decir, de la unidad en la diversidad», y animó a la Iglesia madrileña a llegar «al corazón de la ciudad» con la fuerza del Evangelio.

Foto Luis Magan
La gran labor de los voluntarios: el encuentro en IFEMA Madrid
La etapa madrileña concluyó este martes en el pabellón 3 de IFEMA Madrid, donde León XIV quiso reunirse con los miles de voluntarios que han hecho posible la visita apostólica: estos proceden de 525 parroquias, 150 congregaciones religiosas, 70 centros educativos y más de 200 movimientos y asociaciones de toda la Provincia Eclesiástica de Madrid.
Allí, el Santo Padre agradeció una entrega que calificó como un testimonio concreto de la gratuidad del Evangelio y reconoció el esfuerzo de quienes durante meses han dedicado tiempo, talento y trabajo al servicio de la Iglesia. «Las estadísticas no lo registren, pero esta ciudad está más cerca del Reino de Dios», aseguró el Papa, al tiempo que recordó que todo lo vivido durante estos días ha sido fruto de la gracia de Dios y de la generosidad de miles de personas.
En nombre de la Iglesia de Madrid, el cardenal José Cobo dio gracias por «una experiencia de Iglesia misionera y en comunión» y afirmó que «la Iglesia vive cuando sirve, cuando se entrega y cuando lo hace unida». «Gracias es la mejor palabra y la oración con la que le despedimos, Santo Padre», añadió el cardenal. «Al concluir estos días intensos llenos de encuentros y de intensidad, venimos aquí para elevar una acción de gracias con muchos de los voluntarios y voluntarias que han hecho posible cada momento».

Foto Marcos Nogales
Gracias Papa León XIV
Tras este último encuentro y antes de partir hacia Barcelona para continuar su viaje apostólico por España, León XIV se despidió de la Iglesia de Madrid dejando una invitación constante a vivir la fe desde la comunión, la misión y el servicio.
La Archidiócesis de Madrid agradece profundamente la presencia del Santo Padre entre nosotros. Sus palabras, sus gestos y su cercanía han dejado una huella imborrable en la vida de nuestra Iglesia particular. Madrid despide hoy al Sucesor de Pedro con gratitud, renovada en la fe y fortalecida en su vocación de anunciar a Jesucristo, servir a los más vulnerables y caminar unida en la misión. Mientras el Papa continúa su peregrinación por España, la Iglesia madrileña conserva en el corazón estos días de gracia y hace suyo el compromiso de seguir «alzando la mirada», como pueblo de Dios que camina unido y en esperanza.