Venid a adorarle. Marzo de 2012

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Marzo de 2012
ADORACIÓN AL SANTÍSIMO SACRAMENTO

 

Proponemos oraciones, cantos y lectura para la Adoración.
Son oraciones cortas, más que para ser leídas, para ser dichas con el corazón. De ahí que puedan surgir espontáneamente otras invocaciones a partir de las que se proponen.
Las canciones, si no se conocen o no pueden cantarse, pueden ser recitadas.
El que dirige la oración lleva el ritmo e introduce los silencios necesarios.

 


 

ADORACIÓN AL SANTÍSIMO SACRAMENTO

Purifícame y lávame, Señor 

Proponemos oraciones, cantos y lectura para la Adoración.

Son oraciones cortas, más que para ser leídas, para ser dichas con el corazón. De ahí que puedan surgir espontáneamente otras invocaciones a partir de las que se proponen.

Las canciones, si no se conocen o no pueden cantarse, pueden ser recitadas.

El que dirige la oración lleva el ritmo e introduce los silencios necesarios.

  1. Exposición del Santísimo

Canto:

QUÉDATE CON NOSOTROS,

LA TARDE ESTÁ CAYENDO.

QUÉDATE CON NOSOTROS, QUÉDATE.

 

¿Cómo te encontraremos

al declinar el día,

si tu camino no es nuestro camino?

Detente con nosotros;

la mesa está servida,

caliente el pan, y envejecido el vino.

 

¿Cómo sabremos que eres

un hombre entre los hombres

si no compartes nuestra mesa humilde?

Repártenos tu cuerpo

y el gozo irá alejando

la oscuridad que pesa sobre el hombre.

 

Vimos romper el día

sobre tu hermoso rostro

y al sol abrirse paso por tu frente.

Que el viento de la noche

no apague el fuego vivo

que nos dejó tu paso en la mañana.

 

Arroja en nuestras manos,

tendidas en tu busca,

las aguas encendidas del Espíritu;

y limpia, en lo más hondo

del corazón del hombre,

tu imagen empañada por la culpa.

Oración:

Señor, consciente de mi pobreza y pequeñez, y de lo indigno que soy de recibir tu amor, tu gracia, tu misericordia, me postro ante ti para adorarte, bendecirte, alabarte; porque Tú eres mi único Dios.

Tú sabes que mi mayor anhelo es cumplir tu voluntad; pero Señor; me conoces bien, y conoces mi debilidad; por eso ante ti, presente en el Santísimo Sacramento te suplico:

¡Aumenta mi fe! ¡Enséñame a orar como Tú, a amar como Tú!

¡Conviérteme! ¡Límpiame! ¡Purifícame!

  1. Invocación al Espíritu Santo

Canto:

VEN, ESPÍRITU, VEN

Y LLÉNAME SEÑOR

CON TU PRECIOSA UNCIÓN.

 

PURIFÍCAME Y LÁVAME,

RENÚEVAME, RESTÁURAME SEÑOR

CON TU PODER

 

PURIFÍCAME Y LÁVAME,

RENÚEVAME, RESTÁURAME SEÑOR

TE QUIERO CONOCER.

 

Secuencia

Riega la tierra en sequía,

sana el corazón enfermo,

lava las manchas,

infunde calor de vida en el hielo,

doma el espíritu indómito,

guía al que tuerce el sendero.

Oh Espíritu Santo, ven en nuestra ayuda, pues sin ti nada podemos. Riega con tu agua viva nuestra alma. Sana nuestro corazón. Purifícalo. Lávalo. Renuévalo. Restáuralo. Transfórmalo en un corazón de carne.

  1. Primera Lectura

Mateo 6, 2 – 8. 16 - 18

Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ella; de lo contrario no tenéis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta ante ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Cuando oréis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará. Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo.

Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará.

  1. Segunda Lectura:  Texto de Graham Kings

Me despojo de mis vestidos (mis ambiciones),

me quito el reloj (mi horario)

me saco la pluma del bolsillo (mis planes)

dejo también mis llaves (mi seguridad)

para estar sólo contigo, el único Dios verdadero.

Y después de estar contigo…

me visto mi ropa para andar tus caminos,

me coloco el reloj para vivir al compás de tu tiempo

me pongo las gafas para poder ver el mundo a tu modo,

vuelvo a tomar la pluma para escribir tus pensamientos,

tomo mis llaves para poder abrir tus puertas.

 

Señor, ayúdame a ayunar de cuanto me aleja de ti, para alcanzar la verdadera libertad del corazón y de la mente, y así, unido íntimamente a Ti, mi alma se llene de tu paz.

 

Ayúdame a ayunar de juzgar a otros; para descubrirte en ellos.

Ayúdame a ayunar de palabras hirientes; y llenarme de frases sanadoras.

Ayúdame a ayunar del descontento; y llenarme de gratitud.

Ayúdame a ayunar de enojos; y llenarme de paciencia.

Ayúdame a ayunar de pesimismo; y llenarme de esperanza cristiana.

Ayúdame a ayunar de preocupaciones; y llenarme de confianza en Dios.

Ayúdame a ayunar de quejarme; y llenarme de aprecio por la maravilla que es la vida.

Ayúdame a ayunar de las presiones que no cesan; y llenarme de una oración que no cesa.

Ayúdame a ayunar de amargura; y llenarme de perdón.

Ayúdame a ayunar de darme importancia a mí mismo; y llenarme de compasión por los demás.

Ayúdame a ayunar de desaliento; y llenarme del entusiasmo de la fe.

Ayúdame a ayunar de pensamientos mundanos; y llenarme de las verdades que fundamentan la santidad.

  1. Oración (inspirada en la oración de alabanza que compuso san Francisco en el Monte de la Verna, en septiembre de 1244, cuando recibió los estigmas).

Tú eres el Santo,                                                                         TE ADORAMOS, SEÑOR

Tú eres el Señor Dios único,                                                                    TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres el fuerte,                                                                         TE ADORAMOS, SEÑOR

Tú eres el grande,                                                                                       TE ADORAMOS, SEÑOR

Tú eres el Altísimo,                                                                      TE ADORAMOS, SEÑOR

Tú eres el Rey omnipotente,                                                                    TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres el bien, el sumo bien,                                                 TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres el amor,                                                                           TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres la sabiduría,                                                                  TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres la humildad,                                                                  TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres la paciencia,                                                                 TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres la hermosura,                                                               TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres la mansedumbre,                                                        TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres la seguridad,                                                                TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres la quietud,                                                                     TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres el gozo,                                                                          TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres la esperanza,                                                                TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres la fortaleza,                                                                   TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres la prudencia,                                                                 TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres la justicia,                                                                                        TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres la templanza,                                                                TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres nuestra riqueza y saciedad,                                                      TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres nuestro custodio y defensor,                                                     TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres nuestra fortaleza y refugio,                                       TE ADORAMOS, SEÑOR.

Tú eres…                                                                                      TE ADORAMOS, SEÑOR.

 

  1. Canto eucarístico y bendición CANTEMOS AL AMOR DE LOS AMORES

 

Cantemos al Amor de los amores,

cantemos al Señor

¡Dios está aquí! Venid, adoradores;

adoremos a Cristo Redentor

 

¡Gloria a Cristo Jesús!

Cielos y tierra, bendecid al Señor.

¡Honor y gloria a Ti, Rey de la gloria,

amor por siempre a Ti, Dios del amor!

 

Bendito sea Dios.
Bendito sea su Santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo verdadero Dios y verdadero hombre.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
Bendita sea la excelsa Madre de Dios María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el nombre de María Virgen y Madre.
Bendito sea San José su castísimo esposo.
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.

  1. Canto a María

 

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