Una mirada a la historia

Jueves, 06 septiembre 2018 10:15

Introducción a la historia de la catedral de Santa María la Real de la Almudena

Introducción a la historia de la catedral de Santa María la Real de la Almudena

El 15 de junio de 1993 fue un día histórico para la Iglesia en Madrid. Aquel día, el Papa san Juan Pablo II dedicó y consagró el templo de Santa María de la Almudena. El sueño de una catedral para Madrid, al fin se hacía realidad. No habían sido pocos los incidentes por los que atravesó este proyecto. En total 110 años de duración desde que el rey Alfonso XII pusiera la primera piedra en 1883.

Han pasado 25 años desde ese día memorable. Una ocasión idónea para celebrar y para echar la vista atrás. Poder así repasar los acontecimientos más importantes que hicieron crecer la Iglesia en Madrid. Además, el cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid, ha querido que este aniversario tuviera un carácter celebrativo especial, convocando el Año Jubilar Mariano para toda la archidiócesis (del 15 de junio de 2018 al 15 de junio de 2019).

Con esta intención, a lo largo de todo este Año Jubilar, se irán publicando los jueves breves reseñas para conocer la historia de nuestra Iglesia, así como su catedral.

Nuestra primera mirada está llena de nuestra más profunda tradición, y nos remite a destacar la antiquísima devoción que siempre se tuvo en Madrid a la Virgen María.

Cuenta la historia que en el siglo VIII, en los comienzos de la conquista árabe de la Península, los habitantes cristianos del entonces pequeño asentamiento Magerit escondieron objetos de valor en un cubo de la muralla. Y, entre ellos, una imagen de la Virgen con el Niño, y dos cirios encendido, uno a cada lado.

En el año 1083, al conquistar Magerit el rey Alfonso VI, comenzó a escuchar este relato, e hizo un voto: si conquistaba Toledo, buscaría la imagen de la Virgen. Y así fue: dos años después, el rey regresó a Magerit dispuesto a cumplir su promesa.

El 9 de noviembre de 1085, una solemne procesión, en la que participó el rey y su corte, caminaba frente a la muralla; al pasar por el cubo, con gran ruido se cayó parte del muro y apareció la imagen de la Virgen, con los cirios aún encendidos; por eso la Virgen y el Niño aparecen con el rostro oscurecido, ennegrecido.

Según la tradición, se creyó que esta antigua imagen fue oculta en la Cuesta de la Vega  y, por ello, la devoción popular levantó en ese lugar una hornacina con la imagen de la Virgen de la Almudena, para recordar su hallazgo.

Cuando en 1707 se derribó el llamado «cubo de la Virgen», se acordó colocar una imagen en piedra en su lugar, de recuerdo. Desde entonces ha habido varias esculturas. En 2013, la escultura de piedra (que era del año 1941 de Fernando Valero) fue sustituida por una nueva, obra de los escultores José Luis Parés y Jesús Arévalo. La antigua ha sido donada a la parroquia del pueblo de Navacerrada.

A los pies de la imagen se encuentra una placa con la siguiente inscripción:

Imagen de María Santísima de la Almudena
Ocultada en este sitio en el año 712
Y descubierta milagrosamente en el 1085.

Antiguamente existía la costumbre de fieles que se reunían en este lugar para rezar el Rosario. Desde hace unos años, la congregación de la Real Esclavitud y del Santo Rosario Cantado se incorporó a mantener esta tradición.

En realidad, la congregación del Santo Rosario Cantado (actualmente unida a la Real Esclavitud) fue creada, entre otros fines, para impulsar el rezo del santo rosario. Y, por este motivo, se estableció esta costumbre en el año 1756.

Actualmente, en este sitio se reza el rosario de la Aurora todos los primeros sábados de mes: a las 7 de la mañana de mayo a octubre, y a las 8 de la mañana de noviembre a abril. Y diariamente en el mes de mayo.

Puede consultar la serie completa de Una mirada a la historia en la web del Año Jubilar Mariano.

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