Una mirada a la historia

Martes, 30 abril 2019 09:46

Últimos apoyos y patrocinios en la recta final de las obras de la catedral de la Almudena

Últimos apoyos y patrocinios en la recta final de las obras de la catedral de la Almudena

Gracias a la inestimable labor del Patronato de obras de la catedral de la Almudena desde su creación en 1984, la construcción de la catedral recibió las ayudas definitivas para llegar a su conclusión en el plazo previsto, en 1992.

Decisiva fue la reunión en Moncloa del 7 de julio de 1987 con el entonces presidente del Gobierno, Felipe González, y los miembros del Patronato, presidido por el cardenal arzobispo de Madrid-Alcalá, monseñor Ángel Suquía, quien asistió a la entrevista junto con el alcalde de Madrid, Juan Barranco.

Así recogió el encuentro el diario ABC:

«En la entrevista, el presidente del Gobierno manifestó su interés en que la catedral esté terminada cuanto antes y sobre todo antes de 1992, año de muchos acontecimientos importantes en España. Felipe González estimó también que debería desarrollarse un esfuerzo conjunto extraordinario entre todas las entidades públicas y privadas, de tal forma que se garantice la financiación para su culminación en los próximos cuatro años. Dijo también que, por su parte, haría cuantas acciones a él le correspondan para la consecución de este fin.

El alcalde destacó al término de la entrevista la importancia que tenía para el Patronato el respaldo del presidente del Gobierno y “su actitud positiva en colaborar para que las obras se puedan ver saldadas con buen término”. El alcalde indicó que la terminación de la catedral era un proyecto de todos los madrileños, tanto creyentes como no creyentes, porque junto a las razones de tipo religioso “existen también razones culturales y sociales”».

Ciertamente, la conclusión de los trabajos de la catedral estaba cerca. Tres años después, en 1990, una nueva reunión entre el Ayuntamiento de Madrid con su nuevo alcalde, Agustín Rodríguez Sahagún y los empresarios de la ciudad, supuso el impulso final: «El acuerdo alcanzado ayer entre los principales sectores socioeconómicos de la región, -encabezado por el alcalde de la capital, Agustín Rodríguez Sahagún, y los presidentes de las dos principales entidades empresariales de la Comunidad, Fernando Fernández Tapias por la Confederación Empresarial Independiente (CEIM), y Adrián Piera por la Cámara de Comercio e Industria-, asegura que la obra esté terminada en el plazo previsto, el año 1992.

Ellos tres, junto al presidente del Patronato para la terminación de las obras, Álvaro Lacalle Leloup, y una decena de empresarios, se reunieron ayer para intentar alcanzar un acuerdo definitivo para obtener la financiación necesaria para la última fase de la catedral.

El encuentro, promovido por el alcalde, terminó con un compromiso por todas las partes para promover todo tipo de actividades que sirvan para recaudar el dinero necesario para la última fase.

Rodríguez Sahagún se comprometió a aportar una cantidad aún no determinada, así como a obtener fondos de otros organismos públicos, como la Comunidad Autónoma, y a la organización de actos benéficos, como subastas de pintura de destacados artistas madrileños o conciertos. Los presidentes de los órganos empresariales se encargarán, por su parte, de obtener la colaboración de otros colegas de toda la región.

El acuerdo, que fue aceptado por todos los asistentes, será ratificado formalmente dentro de un plazo de unos 15 días, quizás antes. Dentro de ese periodo de tiempo se reunirá un comité integrado por Fernández Tapias, Piera y Lacalle Leloup, que será el encargado de coordinar todas las iniciativas que se pongan en marcha para la obtención de fondos.

El primer encuentro se celebrará una vez se conozca el presupuesto definitivo para la construcción de la última fase de la Almudena, que será entregado al Patronato dentro de pocos días. Ésta costará unos 1.000 millones de pesetas, de los que faltan por recaudar, según los datos conocidos hasta ahora, unos 600 millones». (ABC, 8 de noviembre de 1990)

Esta cuarta, y última, fase de la obra comprendía el alzamiento de la cúpula del centro del crucero (1991 y 1992). Los trabajos se dividieron en dos etapas: en primer lugar, con la edificación de los arcos y columnas interiores y la cúpula formada por siete gajos de acero con un peso de 90 toneladas, y finalmente, la cúpula.

Puede consultar la serie completa de Una mirada a la historia en la web del Año Jubilar Mariano.

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