Una mirada a la historia

Jueves, 30 mayo 2019 10:18

10 de junio de 1993: Solemne traslado de la imagen de la Almudena a la catedral

10 de junio de 1993: Solemne traslado de la imagen de la Almudena a la catedral

El día 10 de junio de 1993 tuvo lugar el solemne traslado de la imagen de Santa María de la Almudena desde la colegiata de San Isidro a la nueva catedral. La talla de la Virgen fue colocada en el retablo con tablas del pintor renacentista Juan de Borgoña. Dicho retablo estaba, hasta ese momento, en la capilla del Palacio Episcopal. El cardenal Ángel Suquía decidió que se trasladara a la catedral para dar cobijo en una hornacina central a la Virgen de la Almudena.

Así recogía la prensa aquel célebre día: «La patrona de Madrid, Santa María la Real de la Almudena, ya tiene casa propia, tras 110 años de obras. La imagen de la más antigua de las vírgenes madrileñas abandonó ayer la casa de San Isidro, en la calle de Toledo, para tomar posesión de la nueva catedral. Una multitudinaria procesión acompañó a la Almudena a su domicilio definitivo. Previamente recibió los piropos de sus devotos y los honores ofrecidos por el gobierno municipal y la Capitanía General. A la entrada del templo, que el Papa consagrará el próximo miércoles, le esperaban docenas de rosas rojas. ... Y también algunos andamios.

De la catedral de San Isidro -en unos días, ya solo colegiata- a la de la Almudena, miles de madrileños se congregaron para ver el traslado de la imagen recién restaurada de su patrona. Le acompañaban santa María de la Cabeza y su esposo, san Isidro, que también abandonan el templo de la calle de Toledo para ocupar una de las capillas de la catedral del siglo XXI».

La procesión fue presidida por el cardenal Suquía, acompañado de sus obispos auxiliares. Y la policía municipal a caballo en uniforme de gala, cuya banda de música interpretó la Marcha Real española.

Al llegar a la Plaza de la Villa, la Corporación Municipal presidida por el alcalde, recibió a la Patrona de Madrid, escoltada por cuatro maceros del Ayuntamiento, depositando la vara de alcalde en un cojín que portó un miembro de la Policía delante de la imagen. Por otro lado, al llegar a Capitanía General se rindieron a la Patrona madrileña los honores de capitán general y el Capitán General de Madrid puso su bastón de mando en otro cojín que transportó un oficial, junto a un piquete de escolta y la banda militar de música.

Llegando el cortejo a la Plaza de la Almudena, las imágenes de san Isidro y santa María de la Cabeza se situaron a ambos lados de la puerta de la catedral, haciendo calle a la carroza de la Virgen. Entonces el cardenal Suquía dirigió unas palabras a los fieles presentes y se cantó la Salve.

Por último, se abrieron las puertas centrales de la catedral para introducir en el templo la imagen de la Virgen, solamente acompañada por el cardenal. «Salve Señora, Salve Virgen de la Almudena».

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Puede consultar la serie completa de Una mirada a la historia en la web del Año Jubilar Mariano.

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