Madrid

Jueves, 07 mayo 2020 11:40

«Los panes y los peces» se multiplican en Virgen del Camino: «Gracias a Dios y a la generosidad de la gente, esto sale»

«Los panes y los peces» se multiplican en Virgen del Camino: «Gracias a Dios y a la generosidad de la gente, esto sale»

Roberto Rey, párroco de Virgen del Camino (Collado Villalba), regresa a mediodía a su parroquia después de una mañana intensa en el Hospital General de Villalba, donde es capellán –y donde ha pasado las últimas semanas atendiendo espiritualmente a los enfermos de COVID-19–, y aún hay cola a las puertas del templo para recoger la ración diaria de comida: «Pues hay unas 20 personas en la rampa de acceso al comedor, en fila, manteniendo la distancia, y otras seis o siete en la plaza». Cerca de 30 esperando, y ya son las 14:30 horas, lo que indica el volumen de comidas que se ha dado en la mañana. «Ayer, 111 menús, cuando lo normal eran 35 diarios».

Así es desde que comenzó la crisis del coronavirus, «y esto es exponencial», porque también en esta parroquia se han afrontado a las nuevas realidades. «En las entregas de alimentos que hacemos cada dos semanas hemos pasado en este tiempo de 42 a 50 familias, y esta próxima, que será el jueves 7 de mayo por la tarde, ya tenemos 70 familias. Son personas nuevas, que entraron en un ERTE a mediados de marzo y que no han cobrado aún nada; mes y medio sin ingresos en familias que vivían ya muy justas, sin ahorros, empleadas del hogar sin Seguridad Social, de la construcción, gente a las que se les ha ido lo poco que les quedaban en el alquiler…».

El perfil ha cambiado también, porque «antes venía una persona sola, o parejas, pero ahora son familias enteras, que empiezan a ser vulnerables, con dos o tres niños que tenían beca de comedor pero ya no comen en los colegios…». De hecho, el teléfono de la parroquia no para de sonar con casos nuevos todos los días, explica el sacerdote. Y aquí entra en juego otra de las grandes labores de las Cáritas parroquiales: la escucha. «Primero, los escuchamos en acogida, porque la gente llama para pedir comida pero detrás hay historias humanas» que son realmente dramáticas en estos tiempos de pandemia.

Virgen del Camino comida 7 may 20 800x400 2

La mayoría llegan por el boca a boca o a través de Cáritas de la Sierra, pero también derivados por los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Collado Villalba. Siguiendo las normas actuales de seguridad, los beneficiarios no pueden hacer uso del comedor parroquial de Cáritas Los Panes y los Peces, que se puso en funcionamiento en Virgen del Camino hace ya siete años, pero se pueden llevar las bolsas que preparan y organizan un equipo de 28 voluntarios, quienes también se encargan de entregarlas personalmente en las casas de cinco familias que no pueden salir por ser de riesgo.

Además de los menús y de las entregas quincenales de alimentos, en el comedor social siguen atendiendo, como antes de la crisis, los desayunos de las personas sin hogar. La Policía tuvo que asumir, los primeros días del Estado de alarma, que no se estaban saltando el confinamiento: «Cuando los veían a las puertas del templo les decían que volvieran a sus casas… ¡pero si son personas en situación de calle!», exclama el padre Roberto.

Comida del aeropuerto de Barajas

Para atender los menús diarios en el comedor, la parroquia se abastecía de una empresa de cáterin que sirve también al colegio de los Maristas de Collado Villalba, y de una fundación que hacía la suplencia en los meses de vacaciones de verano, que es quien ha cogido el relevo en este tiempo de colegios cerrados. A ella se han sumado, gracias a las gestiones de la trabajadora social de Cáritas de la Sierra, las comidas de los aviones que no han podido volar desde el aeropuerto de Barajas: «Las tenían preparadas, y como la fecha de caducidad es prolongada y estaban en cámaras frigoríficas, nos las han servido durante todo abril y hasta el 20 de mayo».

Virgen del Camino comida 7 may 20 800x400 3

Y luego están las operaciones kilo y las campañas especiales, como la que se lanzó hace unas semanas para realizar donativos a través de Bizum –«¡todo lo que se aprende en el confinamiento de tecnología, entre el Bizum y las Misas a través de YouTube…!»–, y que en una primera remesa de 1.500 euros permitió comprar un camión entero de verduras y fruta para complementar lo suministrado por el Banco de Alimentos. Roberto Rey concluye esperanzado: «Siempre hay alimentos, la gente es buena, y hay empresarios con excedente que lo donan. Gracias a Dios y a la generosidad de la gente, esto sale».

Conoce aquí cómo están ayudando numerosas parroquias de Madrid a la gente que pasa hambre

© 2018 Archidiócesis de Madrid. CIF: R2800137H. Todos los derechos reservados - Login

Search