Madrid

Miércoles, 13 mayo 2020 09:48

San Millán y San Cayetano aumenta la atención a las personas del barrio en esta pandemia

San Millán y San Cayetano aumenta la atención a las personas del barrio en esta pandemia

Durante esta situación excepcional que estamos viviendo a causa de la pandemia provocada por el COVID-19, los fieles no han podido asistir físicamente a las celebraciones litúrgicas en los templos.

La parroquia San Millán y San Cayetano (Embajadores, 15) ha permanecido con las puertas de la iglesia abiertas y las verjas cerradas. Pero no ha perdido el contacto con sus feligreses.

Así, se ha intentado mantener el espíritu de parroquia vivo mediante la relación con los distintos grupos parroquiales, a través del teléfono. Y, de manera puntual, se han retransmitido celebraciones, por ejemplo en honor a la Virgen del Rocío, cuya hermandad tiene su sede en esta parroquia.

Como explica el párroco, Santos Urías, «los miembros del consejo de pastoral y del grupo de enfermos han mantenido el contacto con los feligreses, sobre todo las personas mayores o enfermas. Hemos estado pendientes de todos. Y ha habido acompañamiento y conocimiento de todas las situaciones». Así, han orado por las personas fallecidas. Y han realizado la compra de alimentos o medicinas a quienes no podían salir de sus casas, por la edad o por la enfermedad.

Cáritas

Ubicada en la zona de Lavapiés y Embajadores-El Rastro, la actividad caritativa de esta parroquia ha ido en aumento, debido al mayor número de familias en situación de necesidad.

Antes del inicio de esta crisis se hacían unos 200 seguimientos a personas que acudían de forma ocasional o permanente. Pero en los últimos 15 días han recibido ayuda 75 unidades familiares, de las cuales más de la mitad responden a nuevas necesidades.

El perfil de estas atenciones es el de gente que vivía de la venta ambulante o que tenían pequeños comercios y se han quedado sin ingresos, personas sin contrato, que trabajaban en la restauración o la limpieza y han perdido el trabajo, o que están en situación de ERTE y no han cobrado aún.

Después de una cita, en la que se realiza un diagnóstico de su realidad, se les ofrece una ayuda inmediata en forma de alimentos. Y las situaciones especiales se derivan a la cáritas de la Vicaría V.

Dependiendo de la unidad familiar, la ayuda se ofrece una vez al mes, o se repite cada 15 días o cada tres semanas. Siempre en coordinación con los Servicios Sociales.

Los lotes de productos, no perecederos, proceden en su mayoría del Banco de Alimentos. Al principio, y durante 15 días, se pudo distribuir algún alimento fresco donado por bares y restaurantes de la zona que veían que su mercancía se estropeaba. Además, reciben donaciones en metálico y en especie.

Quien quiera colaborar puede ponerse en contacto telefónico con la parroquia.

Apertura del templo

La parroquia se está preparando para cuando Madrid pase a la fase 1 y los templos puedan abrir sus puertas al culto con fieles.

Como depende de Patrimonio, un equipo especial procederá a la limpieza y desinfección.

Dadas sus dimensiones, se podrán mantener las medidas de seguridad exigidas para la apertura en esa primera fase, aunque se evitarán las celebraciones masivas.

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