Un total de 44 jóvenes se reúnen estos días en Aguadulce (Almería) para participar en la segunda edición de la convivencia de verano de Generación Esperanza, un proyecto que nació a partir del documento final del Sínodo, «particularmente de uno de los temas de estudio postsinodal» sobre la idea de la «transformación que necesitan lo seminarios para incorporar la visión sinodal de la Iglesia actual».
Así lo explica Laura Moreno, delegada episcopal de Jóvenes, este miércoles, 1 de julio, el primer día de un encuentro que se desarrollará hasta el próximo domingo, 5 de julio. De los jóvenes participantes, 22 son seminaristas del Seminario Conciliar de Madrid y, el resto, jóvenes de parroquias, movimientos y realidades eclesiales.
Siguiendo la línea del proyecto, se seguirá «trabajando la visión sinodal de la Iglesia, particularmente desde el enfoque que el Papa León XIV le ha dado en el discurso inicial del consistorio [de los cardenales, recientemente en Roma]», desde el estilo sinodal, «que es el que hoy el Evangelio le pide a la Iglesia».
Evangelii gaudium y Papa León XIV
En el aspecto formativo, los participantes van a tener varias sesiones. María Lía Cervino, miembro del Dicasterio para los Obispos, les ha hablado del Concilio Vaticano II a la luz de Evangeli gaudium (imagen inferior); Lucio Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación —y recientemente nombrado secretario del Dicasterio para el Servicio de la Caridad—, les presentará siete claves de la encíclica Magnifica humanitas; y José Luis Segovia, Vicario Pastoral de la archidiócesis de Madrid, trabajará la doctrina social de la Iglesia desde esta primera gran encíclica de León XIV.
En el horizonte de estos días estará también empezar la preparación, «desde el punto de vista de la visión», del Congreso de Pastoral con Jóvenes de febrero de 2027, que será la preasamblea de jóvenes de cara a la Asamblea Diocesana de noviembre de 2027.

El cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, también estará en Aguadulce para cerrar la convivencia «dando la visión pastoral para la diócesis de Madrid, particularmente enfocada a lo que la Iglesia en Madrid espera de los jóvenes seminaristas y de los jóvenes que están en parroquias, en movimientos, en asociaciones».
A los participantes los acompaña, además de la delegada de Jóvenes, el rector del Seminario, Antonio Secilla; el formador Alberto Fernández, así como equipo de la Delegación de Jóvenes y de LAB Sal de tu tierra. Junto a los ratos de formación tienen asimismo momentos de oración y Eucaristía y de ocio.
Ecos de la visita del Papa
Es inevitable que en esta convivencia no resuenen los ecos de la reciente visita del Papa León XIV a Madrid. De hecho, hay trabajos en grupo que se están haciendo a partir de algunos pensamientos y frases del Santo Padre, especialmente los que dirigió desde la Plaza de Lima. Se trata de «reconocer en los mensajes del Papa los retos que hoy tenemos como Iglesia en Madrid, particularmente cómo los jóvenes son capaces de cambiar la historia».
En este sentido, la delegada apunta esa expresión que usó León XIV de «ser chispas de Dios para una nueva humanidad, y sobre todo ser humanos en un mundo que se hace cada vez más tecnológico y, en algunos casos, casi post-humano; el Papa les pide que recuperen todo lo que significa la plenitud de la dignidad de la humanidad».

