Noticias

Viernes, 09 enero 2026 10:17

Así se vivió la Epifanía en el CIE de Aluche: «Estando a oscuras, la luz de Jesús brilló en las tinieblas»

Así se vivió la Epifanía en el CIE de Aluche: «Estando a oscuras, la luz de Jesús brilló en las tinieblas»

El pasado 6 de enero amaneció con un sol luminoso y tibio, propio del invierno, cuando Rufino García Antón, delegado episcopal de Migraciones y capellán del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche, se dirigía allí para celebrar la Epifanía del Señor. En su mochila, como es habitual, llevaba todo lo necesario para la celebración eucarística.

Durante el trayecto, García Antón iba dando vueltas en su cabeza y acogiendo en el corazón cómo transmitir a las personas internas el sentido profundo de la Epifanía: el manifestarse de Dios a todos los pueblos, simbolizados en aquellos Magos que siguieron la Estrella hasta encontrar al Niño con José y María en un humilde pesebre y postrarse ante Él. Quería hacerles llegar, además, «el gran regalo que Dios nos hace de su amor sin fronteras y el regalo que estamos llamados a ser unos para otros con una actitud acogedora y hospitalaria».

Una vez en el lugar de la celebración —un sótano ya de por sí lóbrego y oscuro— y con todo dispuesto para comenzar la eucaristía, en la que participaban 22 personas, la luz se apagó de repente. No fue un corte momentáneo: habían saltado los plomos y la electricidad no regresó. El espacio quedó completamente a oscuras, ahora no solo lóbrego, sino también tenebroso. Una humilde vela encendida junto a una imagen del Niño Jesús, que sería adorada al final, y la linterna de un teléfono móvil «nos sirvieron para iluminar aquel espacio».

«Era, en realidad, la luz más importante»: la que brotaba de la presencia de Jesús en todas las personas allí reunidas, celebrando como Él mismo prometió: «Donde dos o más están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18,20). Esa luz era la que el profeta Isaías anunciaba en la Primera Lectura: «Las tinieblas cubren la tierra, la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor y su gloria se verá sobre ti. Caminarán los pueblos a tu luz» (Is 60,2-3). «Y vaya si brilló la luz en aquel espacio lóbrego y tenebroso, en todos los sentidos. La profecía de Isaías se cumplió allí sin necesidad de glosa alguna».

Esta es la gran paradoja que tanto nos cuesta comprender y, sobre todo, vivir: «Dios nace cada día y en cada momento en los márgenes de la historia; se hace carne y habita entre nosotros; vino a los suyos y los suyos no lo recibieron; la luz brilla en la tiniebla y la tiniebla no la acogió» (cf. Jn 1,11.14). Es la paradoja que se hizo experiencia viva aquel 6 de enero en el CIE de Aluche. «Estando a oscuras, la luz de Jesús brilló en las tinieblas y nos iluminó a todas las personas que participábamos en la celebración. Esa luz se reflejaba de manera real y, al mismo tiempo, misteriosa en aquellos rostros heridos y vulnerados, atentos a cada palabra, que se acercaron a adorar a Jesús y a recibir su bendición con verdadera unción».

Por último, García Antón recuerda que Jesús parecía decirles —y decirnos— una vez más: «Venid, benditos de mi Padre, porque fui forastero y me acogisteis» (Mt 25,35). Aquellos a quienes Jesús acoge de manera especial, son también quienes, sin saberlo, le acogen a Él.

Arzobispado de Madrid

Sede central
Bailén, 8
Tel.: 91 454 64 00
contacto@archidiocesis.madrid

Cancillería

info@archidiocesis.madrid

Catedral

Bailén, 10
Tel.: 91 542 22 00
informacion@catedraldelaalmudena.es
catedraldelaalmudena.es

 

Medios

Medios de Comunicación Social

 La Pasa, 3, bajo dcha.

Tel.: 91 364 40 50

infomadrid@archidiocesis.madrid

Informática

Departamento de Internet

C/ Bailén 8
webmaster@archimadrid.org

Servicio Informático
Recursos parroquiales

SEPA
Utilidad para norma SEPA

 

Search