Noticias

Lunes, 04 febrero 2019 10:19

El arzobispo a los jóvenes: «El amor de Dios rehace a la persona y reconstruye la existencia humana»

El pasado viernes, 1 de febrero, la catedral de Santa María la Real de la Almudena acogió la tradicional vigilia Adoremus que el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, celebra con los jóvenes de Madrid. A pesar del frío que teñía de neblina la plaza de San Juan Pablo II, así como la entrada al templo catedral, los fieles madrileños no quisieron faltar a la cita que, cada primer viernes mes, les recuerda el amor que Dios los tiene. Porque, como recordó el purpurado al comenzar la celebración, «no hay distancia junto a Nuestro Señor Jesucristo cuanto nos situamos en Él, desde Él, con Él y por Él».

Un amor «sin suciedad y sin mentira»

Con el deseo de que sean reflejo «de la presencia del amor de Dios», subrayó que ese amor «no tiene suciedad ni mentira, rehace a la persona y reconstruye la existencia humana». Escuchando las palabras del Evangelio y recordando cómo algunos paisanos de Jesús se avergonzaban de Él, «me gustaría que esta noche sintamos ante Jesús, realmente presente en el misterio de la Eucaristía, que a veces nosotros también sentimos vergüenza de dar la vida, simple y llanamente, para manifestar esta presencia del amor de Dios, para convertirnos fundamentalmente en una obra de Dios».

El prelado, además, los animó a ser novedosos, al estilo de Jesús. «Jesús aporta una novedad», que «quiere la gracia para todos los hombres», porque «el amor de Dios es expansivo, es misionero, y ahí se reconoce Jesús»

El desalojo de Dios

Jesús «no responde a las expectativas que a veces tienen los hombres», destacó; expectativas «de triunfo, de carrerismo, de vivir para sí mismo, de conquistar para Él lo más importante…». No, incidió, de manera rotunda el cardenal, «Jesús es enviado a regalar el amor mismo de Dios, a ser presencia viva del amor del Señor, en la sinagoga, en los caminos y con las personas con las que se encontraba».

Asimismo, alentó a los jóvenes madrileños a «no desalojar a Dios» y a «prestar la vida», como Jesús, para hacer presente en este mundo esa novedad, que es el amor mismo de Jesucristo: «Morir por el otro, amando al otro, no matando, dando la vida por el otro, regalando la vida por quien sea y especialmente por quien más está sufriendo».

Reconocido, amado, querido, conquistado y enviado

Y para concluir, en un acto de contrición mutuo, destacó que «esta noche, al arrodillarnos ante Nuestro Señor –empezando por el que os está hablando, que siente vergüenza porque, a veces, tiene una mirada raquítica–, uno también se siente reconocido, amado, querido, conquistado y enviado para mostrar este rostro del Señor».

Que en este tiempo de silencio, incidió, «sintamos el gozo de la presencia real y viva de Cristo, rostro vivo de Dios que nos ama y nos llama a hacer presente su amor».

Arzobispado de Madrid

Sede central
Bailén, 8
Tel.: 91 454 64 00
contacto@archidiocesis.madrid

Cancillería

info@archidiocesis.madrid

Catedral

Bailén, 10
Tel.: 91 542 22 00
informacion@catedraldelaalmudena.es
catedraldelaalmudena.es

 

Medios

Medios de Comunicación Social

 La Pasa, 3, bajo dcha.

Tel.: 91 364 40 50

infomadrid@archidiocesis.madrid

Informática

Departamento de Internet
C/ Bailén 8
webmaster@archidiocesis.madrid

Servicio Informático
Recursos parroquiales

SEPA
Utilidad para norma SEPA

 

Search