Jóvenes cristianos de todos los espectros políticos e integrantes de la Red Fratelli se han reunido para «reivindicar una política que verdaderamente busque el bien común». Así lo ha explicado Pilar Shannon, coordinadora de la Red Fratelli e integrante del Consejo de Jóvenes del Mediterráneo, así como exmilitante de Nuevas Generaciones del PP.
Fueron más de una veintena de jóvenes los que se dieron cita en el Arzobispado, el pasado viernes 22 de mayo, en un encuentro que, a diferencia de otros realizados hasta la fecha, ha tenido unas notas propias. Se había buscado, indica Shannon, un «espacio en el que pudiéramos hablar siguiendo el método de la conversación en el Espíritu».
Así, «no fue tanto escuchar una ponencia y preguntar», como quizá se había hecho en ocasiones anteriores, sino «más un diálogo», mirando en el otro «lo que nos une», que es «que somos hijos de Dios», y así se da la oportunidad de «entender las diferencias y buscar puntos en común».

Organizados por grupos, reflexionaron sobre temas como la soledad, el individualismo, la fragilidad personal, las periferias de la propia vida —«también las emocionales»—, el papel de las redes sociales, «que muchas veces aíslan y, llevado al panorama político, nos desconectan mucho», se acaban viendo «adversarios» más que servidores públicos y se refuerzan «prejuicios»...
Esta dinámica ayudó mucho, porque «era un espacio más abierto, nosotros hablando sobre nuestras experiencias», en el que «poder expresar la vulnerabilidad» siempre desde la «confidencialidad».
Para Shannon, la reunión fue muy satisfactoria y transformadora interiormente, un encuentro de «gente muy distinta que llegamos a puntos de acuerdo». «Estamos cansados de la realidad actual, donde se polariza todo tanto», concluye.

María Azargui es, por su parte, presidenta diocesana de la JOC (Juventud Obrera Cristiana) y formó parte también de este grupo que se reunió en el Arzobispado el pasado viernes. Ella es la voz de su formación en la Red Fratelli. «Me quedo con la idea de que volver al diálogo es algo revolucionario hoy en día», afirma.
Reconoce que escuchar es «un regalo que hace la red a la diócesis», junto a la idea de que «los jóvenes, tan denostados, podemos aportar». Para ella, el encuentro supuso un «dejarse interpelar por el otro», teniendo en cuenta que eran una treintena de jóvenes, «muy diferentes a nivel político e incluso espiritual».
Gracias a la conversación en el Espíritu, la forma en que se habló no fue «un debate en sí mismo», sino un diálogo más profundo que les conectó a todos en su punto de partida, «la fe, Jesús». Así, se permite hablar «no solo desde el plano ideológico», sino «yendo a la raíz».

Documento para el Papa
Con las conclusiones de los grupos se ha elaborado un documento que se le entregará al Papa León XIV durante su próxima visita a España para acercarle «la juventud cristiana que busca, como decía el Papa Francisco, la mejor política», indica Shannon.
Se trata de que el Santo Padre «vea que se están creando estos espacios de encuentro», en un momento en que en nuestro país se está perdiendo el arte del diálogo y la escucha, apunta la joven.
En este sentido, la coordinadora de la Red Fratelli espera que «a través del mensaje del Papa» en el Congreso —siguiendo su línea de llamadas a la esperanza, la unidad y la paz— «los políticos españoles tengan una transformación en su corazón y caminen juntos por el bien común». Porque «los jóvenes políticos queremos tener referentes, políticos que vuelvan a esa primera llamada a servir y puedan trabajar juntos».
Y, ya en general, «sabemos que el Papa nos va a impulsar en esta vocación al servicio público», a seguir «trabajando por la comunión: nos une una misma misión».
Los jóvenes estuvieron acompañados por José Luis Segovia, Vicario Pastoral de la diócesis de Madrid; Juan Carlos Antona, delegado de la Pastoral del Trabajo, y Carmen Sánchez Carazo, exconcejal de distrito en Tetuán.

