«Esta oración es buscar juntos, desde las distintas religiones, la paz que el mundo tanto anhela». Son palabras del delegado de Relaciones Interconfesionales del Arzobispado de Madrid, Manuel Barrios, en la Oración por la Paz en el Espíritu de Asís celebrada en la basílica de San Francisco el Grande el pasado domingo, 28 de octubre.
El encuentro, organizado por la delegación junto a la Familia Franciscana, rememora la invitación que hizo el Papa Juan Pablo II en 1986 «a los líderes de las grandes religiones y representantes de otras iglesias cristianas a orar juntos por la paz, según su propia tradición» en la ciudad italiana de Asís. «Fue un encuentro profético –detalla Barrios– y de ahí surgió ese espíritu que llevó a que se organizasen más encuentros y reuniones en los que personas de distintas religiones se unían para rezar, y eso siempre se ha respetado».
En la Oración por la Paz de este año intervino el cardenal Carlos Amigo, OFM, arzobispo emérito de Sevilla, quien subrayó la importancia del encuentro interpersonal en el diálogo interreligioso y abogó por mirar al otro y encontrarse con él para reconocer esa humanidad común.
Le habían precedido Mohamed Ajana, de la mezquita central de Madrid; Mario Stofenmacher, de la comunidad judía Masortí Bet-El; el padre Andrey Kórdochkin, del Patriarcado de Moscú, y el reverendo Simón Wolfang Döbrich, de la Iglesia evangélica alemana. Todos coincidieron en la importancia de la oración y en la necesidad de reivindicar un Dios de paz, alejado de otras interpretaciones erróneas.
El acto finalizó con la entrega de un ramo de olivo como signo de paz y como invitación a trabajar por la paz desde las distintas religiones.
