Noticias

Jueves, 14 mayo 2026 08:00

Francisco Pozo: «Ser cura en Madrid es ser Eucaristía en el Madrid de hoy»

Francisco Pozo: «Ser cura en Madrid es ser Eucaristía en el Madrid de hoy»

En el año en que cumple 25 años de ordenación sacerdotal, el párroco de Nuestra Señora de la Paz vive su ministerio como miembro de una familia: la Iglesia.

Francisco Pozo Hortal es uno de los sacerdotes madrileños que en 2026 cumplen 25 años de ordenación sacerdotal. El párroco de Nuestra Señora de la Paz define ser cura como que «el Señor sigue escogiendo a personas para poder decir en primera persona: ‘Esto es mi Cuerpo que se entrega por vosotros’, e intentar hacer Eucaristía de la propia vida». Que sea en Madrid, «nos vincula a una historia, nos vincula a un montón de hermanos que han ido sembrando, entregando su vida».

No somos francotiradores

Insiste en que «no estamos como francotiradores, aquí somos miembros de una historia, de una familia de la que tenemos que estar agradecidos». Una historia «de hermanos que, con sus luces y sus sombras, sus debilidades, sus fortalezas, sus miserias y sus dones han ido construyendo el Reino de Dios en medio de nosotros. Nosotros somos herederos del trabajo de otros muchos, del esfuerzo de otros muchos, de la entrega de otros muchos».

Juntando ambas cosas dice que «ser cura en Madrid es ser Eucaristía en el Madrid de hoy, pero vinculado a una historia, que es lo que ha ido sembrando a lo largo de los años esa presencia del Reino en medio de nosotros».

Vive el 2026 como un año muy especial: 25 años de cura y de diácono, 50 de bautizado, 10 años en esta parroquia. Los 25 años de sacerdote los ha vivido «compartiendo ministerio, porque uno no va solo por la vida». Un tiempo para «experimentar mi ser miembro de una familia. La Iglesia me abrió las puertas a pertenecer a una familia el día que fui bautizado y me envió a servir a esa familia sacerdotal en los últimos veinticinco. Pero al final todo nació en el bautismo».

Da gracias a Dios por su comunidad parroquial, una comunidad muy viva, con una historia preciosa, una parroquia que ha ido creciendo en el barrio, intentando sembrar esa paz, esa reconciliación - fue la primera parroquia que se erige en Madrid después de la Guerra Civil -. En ella vive con la pretensión de «no molestar a la acción de Dios», entregado, escuchando, acompañando, «pero, sobre todo, no ser obstáculo», y ser cauce para la gracia.

Una parroquia que reza por la paz

Una parroquia que reza cada día, ante el Santísimo, por la paz en el mundo: en cada uno de nosotros, en nuestras familias, en nuestro barrio, en nuestra ciudad, en nuestra España. «Solo Cristo puede traer ese regalo a la Iglesia y al mundo», resalta.

Después de 25 años de ministerio presbiteral, reconoce que «lo que vale la pena es seguir lo que el Señor quiera de ti». Descubrir el plan de Dios, que en su caso le llevó, como sacerdote, a una vida apasionante, entregada, que no es fácil. «Lo importante es descubrir qué es lo que Dios quiere para cada uno de nosotros», y «ser fiel a lo que el Señor te pide», afirma. Para ello, «la libertad es fundamental, para para poder tener el corazón abierto a lo que Dios te pida, sea lo que sea».

Reconoce que, como parte de la Iglesia, «nunca podemos ir solos». Por ello, da gracias al Señor «porque siempre me ha puesto hermanos sacerdotes cerca y nunca he ido solo a ninguna misión». Sacerdotes diferentes, dispares, pero esa «es la riqueza de la diócesis de Madrid y de la Iglesia, que somos distintos porque el Señor nos quiere distintos». Sin olvidar que «el Señor siempre nos pone en comunidad, siempre nos pone juntos, nunca nos pone solos, formas parte de un presbiterio, de una familia de hermanos».

Un clero muy unido en las diferencias

Del clero de Madrid, donde dice no haber tenido ninguna mala experiencia, dice que «estamos muy unidos dentro de las diferencias, nos sentimos muy unidos y el trabajar unidos hace que se haga presente el Señor». Resalta que «en la medida en que seamos uno, haremos presente a Cristo. Si cada uno vamos por nuestro lado, al final esto no funciona».

Recuerda que en la asamblea presbiteral CONVIVIUM, «estuvimos muchos allí, pero ahí estaban todos los que han pasado por la diócesis de Madrid desde sus orígenes. Podríamos decir que estaba todo el cuerpo sacerdotal de la Iglesia de todos los tiempos, porque nosotros somos presencia de un ministerio. Somos presencia de ese ministerio en el que es Cristo el que se entrega».

Reflexionando sobre el ministerio sacerdotal, Francisco Pozo dice que «es un misterio que no lo podemos abarcar. Somos parte de un cuerpo que no empieza y termina cuando empiezo y termino yo, sino que nos une a una historia de salvación que es la que Dios ha ido haciendo desde que nos creó, pero también desde que nos redimió en esa entrega de Cristo». Desde ahí, afirma que «hablar del presbiterio de Madrid es hablar de un misterio del Dios que sigue entregando su vida y que sigue diciendo esto es mi cuerpo que se entrega por vosotros. Pues eso somos nosotros, parte de ese cuerpo que con nuestra pequeñez seguimos diciendo: esta es mi vida que la entrego por vosotros, para que podáis conocer lo que yo he conocido, para que podáis descubrir ese amor».

Arzobispado de Madrid

Sede central
Bailén, 8
Tel.: 91 454 64 00
contacto@archidiocesis.madrid

Cancillería

info@archidiocesis.madrid

Catedral

Bailén, 10
Tel.: 91 542 22 00
informacion@catedraldelaalmudena.es
catedraldelaalmudena.es

 

Medios

Medios de Comunicación Social

 La Pasa, 3, bajo dcha.

Tel.: 91 364 40 50

infomadrid@archidiocesis.madrid

Informática

Departamento de Internet
C/ Bailén 8
webmaster@archidiocesis.madrid

Servicio Informático
Recursos parroquiales

SEPA
Utilidad para norma SEPA

 

Search