La archidiócesis de Madrid ha decretado la supresión de la Asociación Pública de Fieles «Hijas del Amor Misericordioso», de conformidad con lo dispuesto en el canon 320 §2 del Código de Derecho Canónico, tras un prolongado y doloroso proceso de discernimiento eclesial.
El procedimiento se inició a raíz de diversas denuncias relativas a hechos de especial gravedad que afectaban a la superiora de la asociación, las cuales motivaron la intervención del del Tribunal de la Rota en España y del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Asimismo, durante la tramitación del proceso se recibieron nuevas denuncias contra el funcionamiento de la asociación que fueron objeto de valoración. Una vez concluida la investigación previa, en mayo de 2025, el Tribunal de la Rota en España recomendó la supresión de la asociación al tiempo que derivó al Dicasterio para la Doctrina de la Fe la investigación por aparecer indiciariamente hechos de su competencia.
Antes de adoptar una medida de esta naturaleza, el arzobispo de Madrid consideró oportuno conceder un tiempo prudencial con el fin de favorecer un proceso de renovación y verificar la posibilidad de reconducir la situación. Con este propósito, el arzobispo decretó una visita canónica. A la luz de las conclusiones de dicha visita, decretó el comisariado e intervención de la asociación el 28 de julio de 2025. Además, puso a disposición de la asociación diversas medidas de acompañamiento, apoyo y gobierno pastoral, orientadas a promover las reformas necesarias para garantizar su continuidad dentro de la comunión eclesial.
Transcurrido un año desde el inicio del comisariado, y constatada la inviabilidad de la continuidad de la asociación en las condiciones requeridas, la archidiócesis de Madrid ha procedido a ejecutar la recomendación formulada por el Tribunal de la Rota en España, decretando la supresión de la Asociación Pública de Fieles «Hijas del Amor Misericordioso».
La archidiócesis de Madrid desea recordar que las personas que han formado parte de esta asociación continúan perteneciendo plenamente a la Iglesia católica y reitera su disponibilidad para acompañarlas pastoralmente, en la medida en que libremente lo deseen, ofreciendo cercanía, acogida y apoyo en sus procesos personales y en la vivencia de su fe a través de los cauces ordinarios.
