Se trata de un grupo de ocho jóvenes, de entre 18 y 25 años de edad, que están en el proyecto que lleva a cabo Cáritas Diocesana de Madrid junto con las Misioneras Cruzadas de la Iglesia, 'Nazaria baja a la calle'. Se trata de un piso tutelado para mujeres jóvenes en riesgo social, cuyo objetivo fundamental es la formación y la consolidación de habilidades para poder tener una vida adulta autónoma. Todas ellas se están formando, algo que compatibilizan con trabajos temporales de media jornada, prácticas prelaborales y voluntariado.
Dado que se trata de jóvenes procedentes de América Latina, África y Asia, una de las actividades con las que celebran estos días navideños es compartiendo gastronomía multicultural. Para ello han organizado la Semana gastronómica intercultural. La comida alrededor de la mesa, todas juntas, es un espacio de relación y diálogo fundamental para este proyecto. Se sentarán a degustar diferentes platos elaborados por ellas: el único requisito es que esa comida sea especial para las jóvenes y que tenga un significado que quieran compartir.
Y es que las vivencias, orígenes, perfil, cultura, creencias e intereses de estas mujeres son diversos y suponen un enriquecimiento y aprendizaje para todas las personas que forman parte de este proyecto. Son mujeres jóvenes, inteligentes, fuertes, alegres y luchadoras, con principios y valores sólidos, preocupadas por la desigualdad, la justicia social y el medio ambiente, con inquietudes e interés por aprender que las hacen superarse día a día y tener una alta motivación para superarse.
