El arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, exige el cumplimiento de los derechos de las personas con discapacidad y pide que la sociedad las acoja y les dé el lugar que les corresponde «pues todavía son muchas las barreras que se lo impiden». En una carta pastoral dirigida a toda la diócesis con motivo de conmemorarse este próximo domingo el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, el prelado recuerda que «la problemática de la discapacidad es un asunto importante y pendiente por resolver en las sociedades, también en las consideradas desarrolladas y democráticas como la nuestra».
Este año el lema escogido es ‘Que todos seamos diferentes es de lo más normal’, y con él se quiere resaltar precisamente que «la normalidad de la vida se encuentra en la diversidad y la diferencia». En su misiva pastoral, monseñor Barrio insiste en que «la discapacidad es un factor de diversidad y pluralidad, y por lo tanto, de enriquecimiento» para toda la sociedad.
Monseñor Barrio recuerda también, de un modo muy especial a los cristianos, que «sin las personas con discapacidad, en la Iglesia y en nuestra pastoral faltarían los que Jesús ha considerado como los primeros». En este sentido recalca que «todos los cristianos deberíamos esforzarnos en hacer realidad la parábola de Jesús sobre los invitados al banquete de una boda que se sientan en los primeros puestos: colocar en el primer puesto a los últimos».
