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Miércoles, 27 julio 2022 12:25

Se vuelve a obrar el «prodigio»: la sangre de san Pantaleón se licua en el monasterio de la Encarnación

Se vuelve a obrar el «prodigio»: la sangre de san Pantaleón se licua en el monasterio de la Encarnación

Casi cinco siglos lleva la sangre de san Pantaleón licuándose, puntualmente, cada 27 de julio en el monasterio de la Encarnación. Un «prodigio», explica Joaquín Martín Abad, el capellán, que lo es precisamente porque no tiene explicación de ningún tipo y que comenzó a fraguarse, en este 2022, el martes 26 de julio. «Ayer, cuando la colocamos en el relicario, ya empezaba a moverse, y fue ganando en licuefacción a lo largo del día».

En condiciones normales, la sangre de este santo, médico del siglo III y mártir de la persecución de Diocleciano, se mantiene en estado sólido, la superficie cóncava y un color parduzco. Cuando no está expuesta, se guarda en la capilla relicario que hay a la espalda del retablo de la iglesia, y que alberga también otras 2.000 reliquias de santos. La sangre vino a España al poco de la fundación del convento en 1616, de la mano de Juan de Zúñiga, virrey de Nápoles, que la había recibido como regalo del Papa Pablo V. A su vez, se la entregó a su hija, doña Aldonza, una de las primeras monjas que habitó la clausura.

El día que la Iglesia celebra la fiesta de san Pantaleón, este miércoles 27 de julio, la sangre se vuelve líquida, adquiere mayor volumen y pasa de un color marrón oscuro a un rojo más vivo. Al ser una cantidad pequeña de sangre no se aprecia lo que sí sucede en la catedral de Ravello (Italia), de donde procede la reliquia. Allí se conserva la ampolla más grande del mundo en la que, tal y como explica el capellán, «bulle» la sangre, como si el corazón del santo siguiera latiendo y bombeándola.

San pantaleon 22 relicario

Visitas constantes de devotos

Aún se mantienen en el templo ciertas prevenciones de seguridad por la pandemia. Se recomienda acceder por al puerta de la derecha y salir por la de la izquierda, haciendo un recorrido circular para evitar cruces, y llevar la mascarilla en el interior del templo. Frente a la única Misa que se celebró el año pasado —ninguna en el primer año de la pandemia, el 2020—, este 2022 son tres las programadas: a las 8:00, a las 12:00 y a las 19:30 horas.

«Está viniendo más gente; no como antes de la pandemia, pero sí más que el año pasado», apunta el Martín Abad. Un factor importante es que la gente puede este año quedarse a orar dentro, como hacían tradicionalmente, algo muy propio de esta devoción en Madrid: «Más que por curiosidad, vienen a rezar; también a dar gracias por todo lo obtenido durante el año».

San pantaleon 22 san isidro

Sangre de mártires, semilla de nuevos cristianos

«San Pantaleón hace milagros». Lo ha experimentado Flora en primera persona. «La primera vez que vine [hace ya años] me impresionó, y en cierta manera ahí empezó mi conversión». A ella, medio indiferente, esta visita la «animó a frecuentar la Iglesia». «La sangre de los mártires ha sido siempre en la Iglesia semilla de nuevos cristianos», recuerdan desde el monasterio. «Las reliquias de san Pantaleón [en el relicario se conserva también un trozo de hueso del santo] nos sirven de testimonio y de invitación para conocer más, amar mejor y seguir a Jesucristo más de cerca».

María, porque esta mañana ha cogido el móvil y ha visto que era 27, que si no, se le pasa. «Como ayer, que se me olvidó que era el día de los abuelos...». Desde que enviudó hace 16 años, siempre ha procurado ir porque a san Pantaleón le une el hecho de que una de las primeras salidas que hizo al perder a su marido fue para ir a verle. Ella, igual que Flora, le ha pedido paz al santo. También lo ha hecho el capellán, en este año en el que por encima de todo resuenan los ecos de la guerra de Ucrania, pero también de tantos otros lugares en el mundo. «Pero una paz por el cese de la guerra, no porque gane tal o cual potencia», matiza Martín Abad. «Y que se respete siempre la vida», añade.

Siendo un santo médico, a Pantaleón sobre todo se le pide salud. Esto es lo que lleva en el corazón María Pilar, que a sus casi 87 años ha acudido en el autobús desde su casa, en Carabanchel. Ríe al explicar que la han tenido que acompañar unos agentes de movilidad porque se ha hecho un poco de lío en la reformada Plaza de España, «que no la conocía», y llora al contarnos por qué acude cada año a san Pantaleón. «Mi madre era la mayor de doce hermanos, se vino a servir a Madrid y se los fue trayendo a todos. Y cada 27 de julio, como san Pantaleón era el patrón de su pueblo —Madriguera, pedanía de Riaza (Segovia)—, se juntaban todos aquí». San Pantaleón, la bisagra de esta familia cuya memoria mantiene viva María Pilar.

San pantaleon 22 maria pilar

También un motivo especial ha llevado al monasterio de la Encarnación a Francisco Javier, de Manzanares (Ciudad Real). «Es mi cumpleaños hoy», y siempre prensó que algún día tendría que acudir a verlo. Este miércoles, de camino a Soria, ha hecho parada en Madrid, y ya de paso irá al Museo Catedral de la Almudena y a ver a la capilla de San Isidro, en la catedral.

Precisamente, junto a la talla de san Pantaleón que hay junto al relicario, el santo labrador ocupa un lugar destacado en el presbiterio de la Encarnación. «Por ser el Año Santo de san Isidro lo tenemos expuesto todo el año. Es un santo de la Iglesia universal», recuerda el capellán, que explica que las monjas de clausura que viven allí, agustinas recoletas, «como no pueden ir a la colegiata de San Isidro», tienen la posibilidad de ganar la indulgencia plenaria rezando ante la imagen del santo.

El templo estará abierto este miércoles 27 de julio hasta las 14:00 horas, y de 17:00 a 21:00 horas. La ampolla se puede ver ampliada gracias a las pantallas situadas a ambos lados del presbiterio.

San pantaleon 22 pantalla

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