La visita del Papa León XIV a Madrid y la participación de las universidades en los actos que serán realizados en la capital de España ha convocado a rectores y representantes de diversas universidades públicas y privadas en un desayuno de trabajo en la Universidad Eclesiástica San Dámaso.
?La @UniSanDamaso ha acogido un encuentro con rectores y representantes de universidades con motivo del viaje del #PapaLeónXIV.
— Universidad Eclesiástica San Dámaso (@UniSanDamaso) March 17, 2026
➡️Gracias a las instituciones por su colaboración para hacer de este encuentro una oportunidad de diálogo y trabajo conjunto.https://t.co/YE04CD2dvd pic.twitter.com/pw3v9UBoTA
Madrid ciudad universitaria
No podemos ignorar el interés que la presencia del Santo Padre despierta en muchos alumnos de estas universidades, como recordaba en las palabras de acogida el rector de la UESD, Nicolás Álvarez de las Asturias. Se quiere que «el Papa cuando venga a Madrid sea consciente de que Madrid, entre otras cosas, es una ciudad con una enorme población universitaria, con una enorme preocupación por contribuir al bien de la sociedad».
La participación de los presentes fue motivo de agradecimiento por parte del arzobispo de Madrid, cardenal José Cobo Cano, que destacó ese mismo sentimiento de gratitud al Papa por el hecho de venir a Madrid, puerta de entrada de un viaje a España, que le llevará a Barcelona y Canarias. Junto con ello, el viaje supone un esfuerzo organizativo, lo que demanda la participación de muchas personas.
El arzobispo de Madrid subrayó el hecho de que Madrid es «un lugar universitario de primer orden». Eso hace posible que el viaje del Santo Padre «sea un instrumento de conocimiento, de trabajo juntos, que luego se continúe», dado que un acontecimiento de esta magnitud abre la posibilidad de «crear redes y estructuras que luego perduren» en la Iglesia y en la sociedad civil. También de hacer notar que «hay fuerza y vitalidad, hay gente joven», dijo el cardenal Cobo.

Una Iglesia con múltiples dimensiones
Al Papa, la sociedad y la Iglesia de Madrid, le quiere dar respaldo, en palabras de su arzobispo. Eso en una visita en la que «no sólo va a haber mensajes, sino también va a haber experiencias, va a haber anuncios, va a haber testimonios», en los que se hará visible «que aquí hay una comunidad cristiana y que aquí en Madrid está la Iglesia en sus múltiples dimensiones». Para ello es fundamental mostrar «lo que es la educación como una parte esencial», reforzó el arzobispo.
Este viaje puede ser oportunidad para «crear redes también entre nosotros. Redes de apoyo, redes de conexión, redes de anuncio». Algo que el cardenal Cobo ve como una vocación y un momento que hay que aprovechar. Entre otras cosas, aprovechar para mostrar la realidad universitaria alrededor de la Iglesia, como apuesta por la búsqueda de la verdad, hecha con humildad seriedad. Para que resulte fructífera, el cardenal invitó a preparar la visita y darle continuidad posteriormente.
Una visita que el cardenal Cobo espera sea oportunidad que «confirme un poco la vida de nuestra Iglesia y la vocación que tiene nuestra Iglesia», de crear puentes y redes, de apoyar los lugares donde se está enseñando, donde se está humanizando a la gente, donde se está apostando por un mundo mejor.

El Papa de la unidad y la paz
El proceso de preparación de la visita ha ido dando pasos en las últimas semanas, haciendo propuestas que deben ser ratificadas por la Santa Sede. Se ha querido elaborar un programa para acoger a un líder de humanidad, a un Papa todavía poco conocido y que precisamente se dará a conocer muy internacionalmente a través de esta visita, como recordaba la delegada de Juventud de la diócesis de Madrid, Laura Moreno. La coordinadora de la parte pastoral de la visita incidió en la figura de León XIV como el Papa de la unidad y de la paz, que dice que «necesitamos un mundo con una paz desarmada y desarmante».
Laura Moreno ve este viaje como «un gran bien para la Iglesia, pero también para toda la sociedad». En ese sentido, destacó la acogida de la universidad pública a la presencia de la Iglesia, algo que se concreta en la Pastoral Universitaria. Una presencia de diálogo natural absolutamente disponible siempre por parte de la universidad, que ayudará a movilizar a los jóvenes de cara a una visita que quiere ser oportunidad para que ellos conozcan quién es y por qué viene el Papa, resaltó. Algo a lo que, desde el mundo universitario, se puede contribuir con foros, cátedras, seminarios, aulas, que ayuden a conocer la figura de alguien que favorece la humanización.
Un viaje con gran proyección
Para el coordinador técnico de la visita, Yago de la Cierva, esta quiere ser una visita que «deje una huella muy profunda y sea el principio de muchas cosas». Al hilo de las palabras del cardenal Cobo, insistió en la importancia de crear redes y conexiones y sacer jugo posteriormente a la visita. Un viaje que dijo tener una proyección muy grande y que se busca sea acogida por toda la sociedad. En esa perspectiva, destaco la colaboración de las diversas administraciones públicas, y reconoció que «la colaboración institucional funciona muy bien», pero que quien tiene que organizar la visita en la Iglesia.
Para ello mostró el deseo de contar con las universidades, cada una desde su identidad, de escuchar sus ideas, de implicarlas en la movilización y preparación previa de gente. Algo que se va a ir concretando a partir del sistema común de inscripciones y de voluntarios, para así ir avanzando en la preparación técnica, espiritual e intelectual.

Buscar recursos
Esta visita que necesita recursos económicos, como hizo ver el vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española y miembro del equipo organizador de la visita, Fernando Giménez Barriocanal. Para ello se está buscando recursos en distintos niveles: administración pública, central, autonómica y local, empresas, fieles.
Igualmente incidió en la necesaria buena gestión de todo el proceso económico, «que la vamos a hacer con mucho cuidado, con una cuenta separada, con una auditoría que se va a hacer no solo de Madrid, sino de todas las sedes», siguiendo parámetros de eficiencia y transparencia.
Además de la posible colaboración económica, Giménez Barriocanal pidió a las universidades colaborar con «todo lo que hay en la universidad, ponerlo a disposición de esta visita», que ve como «una catarata de Espíritu Santo que se va a derramar sobre la ciudad de Madrid y merece la pena».
